A dos años de la derogación de la Ley de Alquileres, la oferta de departamentos marca un récord
A casi dos años de la eliminación de la Ley de Alquileres, el mercado locatario muestra una de sus mejores etapas recientes: los niveles de oferta crecen de manera sostenida, la rotación de inmuebles es más rápida y las condiciones de contratación se volvieron más flexibles, lo que genera un entorno más equilibrado entre propietarios e inquilinos.
Un informe elaborado por Inmodata a partir de datos de Inmoup confirma que noviembre registró el mayor volumen histórico de departamentos publicados en alquiler, acompañado por una actividad intensa y estable. El crecimiento comenzó a visibilizarse a finales de 2023 y se consolidó a lo largo de todo 2024, hasta alcanzar el pico actual.
Un mercado que se recompone
El segmento de departamentos es el que más se expandió y hoy presenta niveles inéditos de disponibilidad. La tendencia también se observa en las casas para renta, aunque ese rubro ya había alcanzado su máximo a mediados de año.
Este incremento responde a un conjunto de factores que impulsaron la confianza de los propietarios. Entre ellos se destaca la recuperación del marco de previsibilidad en torno al derecho de propiedad y la posibilidad de establecer condiciones contractuales más flexibles y adaptadas a cada operación. La eliminación de restricciones y esquemas rígidos permitió reactivar la participación de dueños que habían salido del mercado durante la vigencia de la Ley de Alquileres.
Otro elemento decisivo fue el movimiento de unidades desde el alquiler temporario hacia el tradicional. La caída del turismo en Mendoza disminuyó la demanda para usos turísticos y, sumada a un mejor rendimiento económico del alquiler permanente, incentivó que muchos inmuebles retornaran al mercado residencial. La rentabilidad anual promedio, que había llegado a mínimos cercanos al 2%, actualmente se ubica entre el 5% y el 6%, según tipo de propiedad y zona.
Mayor competencia, precios contenidos
Lejos de configurarse una sobreoferta, los referentes del sector coinciden en que el mercado se autorregula a través de los precios y de los beneficios adicionales ofrecidos por los propietarios. El tiempo promedio para concretar una operación es de unos 45 días, aunque los inmuebles publicados con valores por encima del mercado suelen demorar bastante más y obligan a ajustar la cifra inicial.
La competencia también favoreció una flexibilización de requisitos. En los últimos meses se observan dueños dispuestos a aceptar condiciones antes inusuales, como el ingreso de mascotas, con el objetivo de agilizar la concreción del contrato.
Desde la perspectiva del inquilino, uno de los principales avances es la libertad para acordar plazos, periodicidad de actualizaciones y modalidades de rescisión. Este esquema facilita negociaciones más claras y predecibles, y contribuye a que la oferta siga ampliándose.
Un mercado activo, pero con un límite económico
Aunque los precios se han ajustado por debajo de la inflación, la capacidad de pago continúa siendo un obstáculo para numerosos hogares. Los ingresos todavía no acompañan la dinámica del mercado, lo que genera situaciones frecuentes como convivencias prolongadas tras separaciones, jóvenes que regresan a la casa de sus padres o grupos de amigos que comparten vivienda para afrontar los costos.
Valores promedio de noviembre
Según los datos relevados por Inmodata, los alquileres mensuales promedio fueron los siguientes:
Ciudad: $590.000
Godoy Cruz: $560.000
Guaymallén: $550.000
Luján: $520.000
Maipú: $490.000
Las Heras: $440.000
En este contexto, el mercado de alquileres en Mendoza transita una etapa de recomposición y expansión. La mayor libertad contractual, la mejora en la rentabilidad y el retorno de propiedades que habían migrado al turismo configuraron un escenario que, por primera vez en años, ofrece un mayor equilibrio entre demanda y disponibilidad.