Alarmante aumento de muertes en personas en situación de calle durante el primer semestre
Durante los primeros seis meses de este año, al menos 63 personas en situación de calle perdieron la vida en distintas regiones del país, según un relevamiento preliminar realizado por la Asamblea Popular por los Derechos de las Personas en Situación de Calle y el grupo de investigación en Psicología Social de la Universidad de Buenos Aires, Sociabilidades por los Márgenes.
De esas muertes, 12 ocurrieron entre mayo y junio, coincidiendo con la ola polar que trajo bajas temperaturas a gran parte del territorio nacional. Solo en la última semana, se reportaron dos fallecimientos de hombres en situación de calle en diferentes puntos del país.
El informe forma parte del cuarto Registro Único de Violencias (RUV) contra personas en situación de calle, que será publicado oficialmente el 19 de agosto. La anticipación de este corte semestral busca visibilizar las condiciones estructurales que afectan a esta población vulnerable.
Las muertes se distribuyeron en diversas provincias, incluyendo Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Buenos Aires, Jujuy, Salta, Neuquén, Tucumán, Mendoza, San Luis y Río Negro. En el bimestre de mayo-junio, la mayoría se concentró en CABA, Buenos Aires y Mendoza, con tres casos en cada jurisdicción, y el resto repartidos en las demás provincias mencionadas.
Las causas de fallecimiento no se atribuyen exclusivamente al frío, sino a una combinación de factores sociales y sanitarios: malnutrición, falta de acceso a atención médica, exposición a temperaturas extremas, deshidratación, ausencia de refugios adecuados, condiciones precarias de higiene, violencia física y estrés, que agravan las patologías preexistentes y dificultan la sobrevivencia durante el invierno.
La mayoría de los casos corresponden a personas encontradas sin vida en espacios públicos, clasificados generalmente como muertes sin signos de violencia o muertes naturales, sin una identificación precisa de la causa.
El contexto refleja la persistente falta de respuestas integrales por parte del Estado para esta población, que ya el año pasado registró 135 muertes según el mismo registro. Frente a esta realidad, las organizaciones sociales realizan un seguimiento sistemático y promueven campañas de asistencia para distribuir alimentos, ropa de abrigo y otros elementos esenciales.
Asimismo, remarcan que las redes de apoyo comunitarias intentan suplir la ausencia de dispositivos estatales para garantizar el derecho al alojamiento y la asistencia en emergencias, ya que muchas personas en situación de calle no acceden a refugios por falta de espacio o por restricciones en las condiciones de ingreso.