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Alerta por un posible “Super Niño”: cuándo llegaría y cómo podría impactar en Argentina

El fenómeno podría provocar lluvias intensas, sequías regionales y fuertes impactos en Sudamérica, incluida la Argentina.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y otros centros internacionales de monitoreo climático advirtieron sobre la posibilidad de un “Super Niño” con características inusuales durante el segundo semestre de 2026, con efectos potencialmente significativos en distintas regiones del planeta, especialmente en Sudamérica.

Según los informes, existe una elevada probabilidad de que el fenómeno de El Niño alcance una intensidad superior a la habitual, lo que podría generar alteraciones importantes en los patrones de temperatura y precipitaciones a escala global.

Qué es El Niño y por qué preocupa su intensidad

El fenómeno de El Niño es una variación climática natural que ocurre cada dos a siete años y se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial.

Este proceso modifica la circulación de vientos y lluvias en distintas regiones del mundo, generando efectos que pueden ir desde inundaciones hasta sequías severas.

Los especialistas analizan su evolución a partir del monitoreo de la temperatura superficial del mar, las condiciones subsuperficiales, los vientos y el índice de oscilación austral, un indicador clave para medir cambios en la presión atmosférica entre sectores del Pacífico.

 

Alta probabilidad de un evento intenso en 2026

De acuerdo con estimaciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe una probabilidad del 62% de que El Niño se desarrolle entre junio y agosto de 2026.

Por su parte, el Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos a Medio Plazo (ECMWF) coincide en que el sistema climático podría intensificarse debido a las condiciones actuales del océano y la acumulación de calor en la atmósfera.

Algunas proyecciones incluso advierten que la temperatura del océano Pacífico podría aumentar hasta 3,3° por encima de los valores normales hacia septiembre, lo que encendería las alertas sobre un escenario de mayor impacto.

En tanto, consultoras privadas como AccuWeather estiman que existe una posibilidad cercana al 15% de que el fenómeno alcance categoría de intensidad extrema.

Qué efectos podría tener en Sudamérica

El posible “Super Niño” tendría impactos desiguales en la región.

En el Cono Sur, se prevé un aumento de lluvias intensas y tormentas severas que podrían afectar a Argentina, Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil.

En contraste, zonas del norte de Sudamérica y Centroamérica podrían enfrentar sequías prolongadas, mientras que países de la costa del Pacífico, como Perú y Ecuador, verían alteraciones significativas en sus ecosistemas marinos debido al calentamiento del océano.

Impacto en la Argentina: lluvias y riesgos hídricos

En el caso argentino, las regiones más expuestas serían el litoral, la región chaqueña y áreas del centro del país, donde podrían registrarse precipitaciones por encima de los valores normales durante la primavera y el verano.

Si bien este escenario podría mejorar la disponibilidad de humedad en los suelos agrícolas, también aumenta el riesgo de inundaciones, anegamientos rurales y complicaciones en la logística productiva.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario señala que, por el momento, aún no es posible determinar con precisión la magnitud del fenómeno, aunque no se observan señales firmes de excesos hídricos extremos en el corto plazo.

El rol de los organismos meteorológicos

El seguimiento del fenómeno estará a cargo del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), en coordinación con organismos regionales y la OMM.

La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, destacó que los servicios meteorológicos nacionales son las principales autoridades para interpretar estos eventos y emitir alertas tempranas.

Además, explicó que El Niño puede generar impactos relevantes en sectores como la agricultura y la pesca, debido a cambios en las temperaturas del mar y en los patrones de lluvia.

Un fenómeno bajo vigilancia permanente

Aunque todavía se trata de proyecciones, la comunidad científica mantiene un seguimiento constante del comportamiento del océano Pacífico.

La evolución del sistema durante 2026 será clave para determinar si efectivamente se consolida un evento de intensidad inusual, con consecuencias globales y un posible impacto significativo en la región sudamericana.