CRISIS HABITACIONAL

Alquileres en Mendoza: precios en alza y cada vez más inaccesibles para los salarios

Los valores subieron más de 400% desde 2023 y alquilar se volvió una carrera de obstáculos. Entre requisitos exigentes, servicios caros y bajos ingresos, los mendocinos describen un escenario cada vez más difícil.

Buscar vivienda en Mendoza se transformó en una experiencia cada vez más compleja. Entre precios elevados y costos adicionales en constante aumento, alquilar dejó de ser una simple transacción para convertirse en un desafío cotidiano.

Un relevamiento del Centro RA de la Universidad de Buenos Aires, y reflejado este lunes por MDZ Online, muestra la magnitud del problema: los alquileres aumentaron un 423% desde diciembre de 2023, casi el doble de la inflación general en el mismo período.

Testimonios que reflejan la crisis

En las calles del centro mendocino, las experiencias de los inquilinos exponen la tensión del mercado. Una joven que comparte vivienda en Godoy Cruz contó que, junto a otras cinco personas, debe reunir $850.000 mensuales por una propiedad que apenas cumple con lo básico.

Casos como este reflejan cómo el concepto de vivienda adecuada quedó relegado frente a la urgencia de encontrar algo que se ajuste al bolsillo.

 

El acceso a la vivienda propia, cada vez más lejano

Aunque algunos bancos como BBVA y Banco Santander redujeron las tasas de los créditos hipotecarios UVA, el acceso sigue siendo limitado.

Para adquirir un departamento promedio valuado en unos US$80.000, se requieren ingresos superiores a $2.500.000 mensuales, una cifra muy por encima del salario medio local.

Esta brecha empuja a más personas al mercado de alquileres, incrementando la demanda y endureciendo las condiciones.

Requisitos y contratos: una barrera más

Quienes buscan alquilar se enfrentan a exigencias cada vez mayores. Garantías, recibos de sueldo elevados y múltiples condiciones hacen que cerrar un contrato sea difícil. Ante este escenario, muchos optan por buscar trato directo con propietarios, aunque la oferta es limitada y, en muchos casos, con condiciones precarias.

El peso de los servicios

Al costo del alquiler se suman servicios con fuertes incrementos. El gas natural lidera las subas, con un aumento acumulado cercano al 766%, seguido por otros servicios básicos como el agua.

En zonas como la Quinta Sección, un departamento de dos dormitorios puede alcanzar los $1.250.000 mensuales, muchas veces sin una relación clara entre precio y calidad.

Medidas que no alcanzan

Programas como IPV Mi Casa intentan flexibilizar el acceso a la vivienda, permitiendo presentar documentación de ingresos con mayor antigüedad. Sin embargo, para muchos inquilinos estas medidas resultan insuficientes frente a la urgencia diaria.

Con salarios que no acompañan y costos en constante alza, el diagnóstico se repite en la calle: alquilar en Mendoza ya no es solo difícil, sino cada vez más cercano a una situación de supervivencia.