MEDIDAS DEL GOBIERNO

Argentina ausente por primera vez en 62 años en la Feria del Libro de Frankfurt

Por los recortes de Milei, el país no tendrá representación oficial en la feria editorial más importante del mundo. A pesar de ello, editoriales argentinas autofinanciarán su presencia y varios autores participarán en actividades independientes.

La Feria Internacional del Libro de Frankfurt, el evento más importante del mundo editorial, se celebrará este año sin un stand oficial de Argentina por primera vez en 62 años. Ni siquiera durante la pandemia, cuando las actividades fueron virtuales, el país había faltado a la cita. Sin embargo, bajo el gobierno de Javier Milei, los recortes presupuestarios han afectado a la cultura, y tanto la Cancillería como la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional decidieron no financiar la participación oficial.

La ausencia de un pabellón oficial argentino en este evento internacional de tal relevancia es vista por muchos como un nuevo golpe a la cultura del país. Tradicionalmente, Argentina ha contado con un espacio de exhibición que representaba la diversidad y calidad de su industria editorial, pero este año, el apoyo del Estado ha desaparecido.

A pesar de la falta de financiamiento estatal, las editoriales argentinas no se han quedado completamente fuera. Varias de ellas, como Eudeba, Fondo de Cultura Económica, AZ, Clacso, Libros del Zorzal, Dunken, Del Naranjo, Colisión Libros y Tres Olas, todas asociadas a la Cámara Argentina del Libro, decidieron autofinanciar su participación. Estas editoriales compartirán un stand de 16 metros cuadrados, donde también estarán presentes el Programa Sur, una iniciativa estatal que promueve la traducción de obras argentinas, y el proyecto Argentina Key Titles, diseñado para resaltar la producción literaria nacional.

La Feria del Libro de Frankfurt, que se celebrará entre el 16 y el 20 de octubre de este año, tendrá a Italia como país invitado. La falta de un stand oficial argentino es un hecho sin precedentes en más de seis décadas y marca un nuevo capítulo en los desafíos que enfrenta la cultura argentina bajo la actual gestión gubernamental.