CAMBIO DE PARADIGMA

Australia propone prohibir el acceso a redes sociales para menores de 16 años

Con el fin de proteger la salud mental de los jóvenes, el gobierno de Australia busca implementar una ley que limite el acceso a redes sociales a menores de 16 años. La medida plantea sanciones para las plataformas que no cumplan.

En un esfuerzo por combatir los problemas de salud mental en niños y adolescentes, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, anunció que su gobierno apoyará una nueva ley que prohíba el acceso a redes sociales a menores de 16 años. La propuesta, presentada en Canberra, se dio a conocer en una rueda de prensa junto a la ministra de Comunicaciones, Michelle Rowland, quien explicó que la medida no permitirá excepciones ni para usuarios con consentimiento de padres.

El anuncio refleja la creciente preocupación sobre los efectos psicológicos de las redes sociales en los menores, como el impacto negativo de contenido relacionado con la imagen corporal, la misoginia y el acoso cibernético. Albanese afirmó que la ley, de ser aprobada, comenzaría a aplicarse un año después de su sanción en el Parlamento, permitiendo a las plataformas ajustar sus mecanismos para hacer cumplir la norma.

 

¿Cómo se implementará el límite de edad?

La aplicación de este nuevo límite de edad aún plantea desafíos técnicos, ya que se desconoce cómo las plataformas como Instagram, TikTok y Facebook verificarán la edad de sus usuarios. Una opción posible es el uso de tecnologías de verificación biométrica, aunque Rowland aseguró que habrá sanciones para las plataformas que no respeten las normas. Sin embargo, los usuarios menores de 16 años que consigan eludir estas restricciones no serán penalizados, ni tampoco sus padres, enfocando la responsabilidad en las propias plataformas.

La medida fue precedida por una solicitud del regulador de seguridad electrónica de Australia, quien en julio pasado pidió a las empresas de internet implementar un código de protección para evitar que los niños accedan a contenido inapropiado. Albanese comentó que ha abordado el tema con numerosas familias preocupadas por los efectos de las redes en sus hijos. “Este es un problema global que los gobiernos intentan resolver, pero sabemos que no es fácil”, explicó el mandatario. Asimismo, destacó que la ley busca dar herramientas a los padres para proteger a sus hijos de los riesgos del entorno digital, incluyendo la violencia psicológica y los problemas de autoestima derivados del uso de redes sociales.

Australia, en sintonía con otras legislaciones internacionales

La legislación propuesta en Australia se suma a esfuerzos similares en otros países. En España, por ejemplo, la ley aprobada en junio prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 16 años. En Francia, una ley de 2023 establece una "mayoría digital" a los 15 años, aunque aún está a la espera de confirmación de la Comisión Europea. En Puerto Rico y Texas, la edad mínima es de 18 años, mientras que en Florida, Estados Unidos, los menores de 14 años no pueden crear cuentas.

China, pionera en este tipo de restricciones, limita desde 2021 el tiempo que los menores pueden pasar en la versión local de TikTok, Douyin, a 40 minutos al día y ha implementado límites de tiempo de juego online para niños y adolescentes. Estos países también han adoptado controles de identidad más estrictos, como el uso de documentos oficiales para verificar la edad.

Un cambio necesario, pero lleno de desafíos

Albanese señaló que esta nueva legislación podría posicionar a Australia como un referente mundial en la protección de los menores en internet. "Una edad mínima de 16 años para las redes sociales marcará la diferencia. Las redes están perjudicando a nuestros hijos, y quiero que los padres sepan que el Gobierno les cubre las espaldas", expresó en un mensaje en la red social X (anteriormente Twitter).

La ministra Rowland subrayó que esta ley no busca solo limitar el uso de redes sociales, sino que también plantea un compromiso colectivo por el bienestar de los jóvenes. La iniciativa exige que las plataformas demuestren que están “tomando medidas razonables” para impedir el acceso de menores y que sus políticas de seguridad son adecuadas para proteger a los usuarios más jóvenes.

Australia, al igual que otros países, enfrenta el desafío de implementar estas restricciones en un entorno donde las redes privadas virtuales (VPN) y otros métodos permiten que los menores oculten su ubicación y eludan la verificación de edad. Albanese anticipó una revisión de la norma una vez aplicada para asegurarse de que cumple con los objetivos sin generar consecuencias imprevistas.

En un mundo digital donde los riesgos están en constante evolución, Australia busca reforzar las medidas de protección infantil, una tarea compleja pero necesaria para garantizar que los más jóvenes tengan un entorno digital más seguro.