Axel Kicillof le pidió a Javier Milei una mesa federal contra el narcotráfico
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, exigió al presidente Javier Milei la conformación de una mesa federal de lucha contra el narcotráfico, luego del triple femicidio ocurrido en Florencio Varela, que el mandatario definió como un narcofemicidio.
Durante una conferencia de prensa en La Plata, acompañado por el ministro de Gobierno Carlos Bianco y el ministro de Seguridad Javier Alonso, Kicillof expresó sus condolencias a las familias de Lara Gutiérrez, Morena Verdi y Brenda del Castillo, las tres jóvenes asesinadas. Además, destacó que sus equipos de Salud y Seguridad se encuentran a disposición de los allegados.
El gobernador señaló que el narcotráfico es un problema internacional que afecta a todo el territorio argentino y sostuvo que se requiere una estrategia nacional respaldada por inversión en tecnología, equipamiento y agentes de seguridad. En ese marco, pidió al presidente que convoque a los gobernadores provinciales para diseñar políticas conjuntas.
Por su parte, el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, calificó el hecho como un acto de violencia narco en su máxima expresión y confirmó la detención de seis sospechosos, mientras que un séptimo permanece prófugo. Explicó que el crimen fue premeditado, transmitido en un video a través de Instagram y vinculado a una organización delictiva con conexiones internacionales.
Alonso detalló que la investigación permitió ubicar los cuerpos en una vivienda de Florencio Varela y que existen pruebas de transferencias de dinero hacia Perú, lo que refuerza la hipótesis de una banda criminal con vínculos en la región. También aseguró que se trató de un intento de disciplinamiento narco y reclamó un Estado presente que brinde trabajo, educación y seguridad para prevenir el avance de estas organizaciones.
La causa judicial sigue en curso bajo la fiscalía especializada en homicidios de La Matanza, mientras se espera que los detenidos declaren en los próximos días. El principal sospechoso, conocido como Pequeño J, continúa prófugo y es señalado como autor intelectual de la masacre.