JUSTICIA EN LA MIRA

Cómo llegó a tener salidas transitorias el presunto femicida de Las Heras

Walter Jesús Amador Molina, de 61 años, condenado por violación, accedía a salidas transitorias por una resolución judicial que declaró inconstitucional una ley provincial. Ahora está detenido, acusado de haber asesinado a su pareja, Flora Moyano.

La Justicia de Mendoza volvió a quedar en el centro de la escena tras el asesinato de Flora Moyano, una mujer de 60 años que fue hallada sin vida este domingo en un descampado de Las Heras. El principal sospechoso es su pareja, Walter Jesús Amador Molina, un hombre que cumplía condena por abuso sexual pero se encontraba bajo el régimen de salidas transitorias, autorizado por una controvertida decisión judicial.

Molina había sido condenado por violación en 2015 y cumplía la pena en la Granja Penal de Gustavo André, con monitoreo por tobillera electrónica. A pesar de su historial y de los informes técnicos que desaconsejaban cualquier beneficio, el Juzgado Penal Colegiado N°2, a cargo de la jueza Mirna Elisa Montaldi, le otorgó salidas periódicas.

 

La magistrada declaró inconstitucional el artículo 72 de la Ley 8.465, que prohíbe salidas transitorias a personas condenadas por homicidios agravados, abusos sexuales y otros delitos graves. Según su fallo, la norma vulneraba principios de reinserción social consagrados por la Constitución Nacional. Esa interpretación, compartida por algunos tribunales superiores del país, permitió el primer permiso para Molina en marzo de 2023: una salida cada 28 días por 12 horas.

Pese a que el Organismo Técnico Criminológico (OTC) y el director del penal de Boulogne Sur Mer habían alertado sobre la falta de compromiso del interno con el tratamiento y su baja motivación para el cambio, la salida fue concedida. El Consejo Correccional, por mayoría, respaldó la medida citando buena conducta y participación en talleres.

La escena del crimen

En diciembre de 2024, el régimen fue ampliado: desde entonces, Molina podía salir dos veces al mes por 16 horas. Durante esas salidas debía permanecer en la casa de su madre, en el barrio Democracia de El Plumerillo, y tenía prohibido acercarse a la víctima original del caso por el cual fue condenado.

Este sábado, Flora Moyano salió de su casa a las 19 para encontrarse con él. No regresó. Su familia denunció la desaparición esa misma madrugada. A las 11.15 del domingo, la Policía halló su cuerpo boca abajo, con un golpe en la cabeza, en un descampado frente al albergue “Las Palmeras”. Sospechan que murió por asfixia y encontraron una inscripción en su espalda, que refuerza la hipótesis de un crimen por celos.

La relación entre ambos había sido intermitente y Moyano había manifestado su intención de terminarla. El lugar del hallazgo coincide con el sitio donde solían verse durante las salidas del detenido. Por orden del fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello, Molina quedó detenido y es el principal acusado del femicidio.

A tres meses de alcanzar la libertad asistida, el caso de Walter Molina vuelve a abrir el debate sobre las decisiones judiciales que flexibilizan penas a condenados por delitos graves.