Controladores aéreos de todo el país analizan nuevas medidas de fuerza
La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), sindicato que representa a los controladores aéreos de todo el país, mantiene un conflicto con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) por presuntos incumplimientos del acuerdo paritario firmado meses atrás.
El gremio convocó a un plenario nacional este martes para evaluar la profundización del plan de lucha, lo que podría derivar en nuevos paros que afectarían los vuelos durante el próximo fin de semana largo, a partir del viernes 21 de noviembre. Los aeropuertos más comprometidos serían Aeroparque, Ezeiza, Córdoba, Mendoza y Bariloche, donde se concentra el mayor tráfico de pasajeros.
Actualmente, las medidas de fuerza vigentes impactan únicamente sobre la aviación de carga nocturna, entre las 22 y las 6, franja horaria en la que los controladores no autorizan despegues ni recepcionan planes de vuelo. Están exceptuadas las operaciones humanitarias, sanitarias, de Estado y de búsqueda y rescate.
El plan de acción se extenderá hasta el 30 de noviembre, y aunque por ahora las restricciones no alcanzan a los vuelos comerciales, ya se registran complicaciones en sectores productivos que dependen del transporte aéreo, como el farmacéutico, agroexportador e industrial.
El conflicto se originó por el presunto incumplimiento de cláusulas del acuerdo paritario que contemplaban mejoras salariales, actualización de funciones y progresiones en la carrera profesional. Desde el gremio sostienen que los compromisos asumidos por EANA no fueron cumplidos, mientras que desde la empresa estatal aseguran que el convenio se encuentra vigente hasta diciembre y que no existen atrasos en los pagos.
El Ministerio de Trabajo había dictado una conciliación obligatoria en agosto, pero el diálogo no logró avances y las medidas se reanudaron a comienzos de noviembre. Si el plenario sindical de esta semana no logra destrabar el conflicto, el paro podría ampliarse a vuelos de cabotaje e internacionales, generando demoras, reprogramaciones y cancelaciones en plena temporada de turismo.