Crecen las protestas sin paro en medio del ajuste y la caída del poder adquisitivo
En un contexto marcado por el deterioro del salario real y la incertidumbre laboral, las protestas sin paro se convirtieron en la vía más utilizada por los trabajadores para canalizar sus reclamos. Durante junio se registraron 117 conflictos sin paralización, un 48% más que el año pasado, impulsados por exigencias salariales, despidos y pagos atrasados.
Según datos oficiales, más de la mitad de estas manifestaciones fueron movilizaciones y concentraciones, aunque también se reportaron cortes, bloqueos y ocupaciones. Desde el Gobierno minimizan el fenómeno y destacan que, pese a estas expresiones, los paros efectivos disminuyeron un 10%, aunque con un repunte en el sector estatal.
El informe de la Secretaría de Trabajo señala que los reclamos salariales representan el 59% de los conflictos laborales. A pesar de mantener canales de diálogo, el oficialismo insiste en que no convalidará aumentos que puedan presionar sobre los precios, lo que, según afirman, desalienta los acuerdos paritarios más ambiciosos.