BENEFICIOS PARA LA SALUD

Desayunar temprano puede alargar la vida: el horario ideal, según expertos en longevidad

Un estudio británico sugiere que quienes desayunan a primera hora tienen mejores indicadores de salud y mayor esperanza de vida. La clave está en la sincronización del reloj biológico y la regularidad de las comidas.

Cada mañana, el desayuno marca el inicio de la actividad metabólica del cuerpo, pero no solo importa qué se come, sino también cuándo. Un nuevo estudio británico reveló que el horario del desayuno podría tener una incidencia directa en la longevidad y el bienestar metabólico de las personas mayores.

La investigación, publicada en la revista Nature, analizó durante más de tres décadas a más de 3.000 adultos mayores en el Reino Unido. Los resultados mostraron que quienes desayunan temprano presentan una mayor esperanza de vida y mejores marcadores de salud en comparación con aquellos que postergan su primera comida del día.

Desayunar antes mejora el ritmo biológico y la salud metabólica

Según los datos del estudio, el 89,5% de las personas que desayunaban en las primeras horas de la mañana alcanzó una supervivencia de diez años, frente al 86,7% de quienes lo hacían más tarde. Aunque la diferencia puede parecer pequeña, los investigadores aseguran que retrasar el desayuno tan solo 30 minutos puede alterar la sincronización del reloj biológico y afectar funciones esenciales del organismo.

Desayuno

El ritmo circadiano, que regula la digestión, el sueño y la liberación de hormonas, depende en gran parte de los horarios de alimentación. Cuando se rompe esa regularidad, el cuerpo pierde armonía interna, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y diabetes tipo 2.

Crononutrición: por qué importa cuándo comemos

Los expertos en crononutrición —la ciencia que estudia cómo los horarios de las comidas influyen en la salud— señalan que concentrar la ingesta calórica en las primeras horas del día favorece el metabolismo y el equilibrio energético. En cambio, comer más tarde o saltarse el desayuno puede elevar el índice de masa corporal y desajustar los niveles de glucosa.

Además, los adultos mayores suelen retrasar el desayuno y la cena, lo que afecta su digestión y descanso. Por eso, los especialistas recomiendan mantener horarios estables, alineados con las horas de luz natural, para proteger la salud metabólica y promover un envejecimiento activo.

La regla de oro de los expertos

Desayunar dentro de la primera hora después de despertar permite aprovechar mejor la energía, estabilizar el azúcar en sangre y reforzar la función cognitiva durante el día. Junto con una alimentación equilibrada y descanso adecuado, esta práctica puede contribuir a una vida más larga y saludable.