CONTROL DE ALIMENTOS

El Gobierno disolvió la CONAL y transfirió sus funciones a la ANMAT y el SENASA

A través del Decreto 538/2025, el Ejecutivo eliminó la Comisión Nacional de Alimentos para “mejorar la eficiencia en el control de los alimentos”. Las tareas pasan a la ANMAT y el SENASA. Se eliminan estructuras obsoletas, se digitalizan trámites y se fortalece la Base Única de Datos.

El Gobierno nacional oficializó la disolución de la Comisión Nacional de Alimentos (CONAL), un organismo técnico creado en 1999, encargado de asesorar, apoyar y dar seguimiento al Sistema Nacional de Control de Alimentos. En particular, tenía a su cargo la actualización del Código Alimentario Argentino (CAA), que fija las normas para la producción, elaboración y comercialización de alimentos en el país.

La medida fue establecida mediante el Decreto 538/2025, publicado este martes en el Boletín Oficial. Allí se indica que el objetivo es “mejorar la eficiencia en el control de los alimentos”, en el marco de una “reforma clave” que busca “eficiencia, simplificación, modernización del Estado y eliminación de estructuras duplicadas o ineficaces”.

A partir de ahora, las funciones del extinto organismo serán absorbidas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), que tendrán a su cargo de forma directa y coordinada la elaboración, revisión y actualización de la normativa alimentaria.

 

Digitalización, eliminación de estructuras y nuevas responsabilidades

Entre los cambios anunciados, el Ejecutivo remarcó que se apunta a “la simplificación de trámites y la despapelización y digitalización” de los procesos. De este modo, ya no será necesaria la intermediación de una comisión asesora para modificar el Código Alimentario: ahora será una responsabilidad directa de los entes fiscalizadores.

El decreto también prevé la eliminación de estructuras y funciones consideradas “obsoletas”, como las “cabinas sanitarias” instaladas en rutas, que ya fueron reemplazadas por controles digitales. Asimismo, se eliminan tareas como la realización de campañas preventivas, por tratarse de competencias que podrían superponerse con otros organismos.

Sobre las capacidades de los entes involucrados, el texto oficial subraya que “el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), a través del Instituto Nacional de Alimentos (INAL), tienen las facultades y los recursos necesarios para desarrollar las tareas de elaboración, revisión y propuesta de modificación de la normativa alimentaria de manera directa y coordinada”.

El decreto sostiene que esta transformación “no implica un menoscabo en la protección de la salud de la población ni en la calidad y sanidad de los alimentos”, sino que busca “optimizar los procesos de toma de decisión, concentrando las responsabilidades en los entes que detentan el poder de fiscalización y control”.

En esa línea, se prevé el fortalecimiento del uso de la Base Única de Datos del Sistema Nacional de Control de Alimentos, actualmente bajo la órbita de la ANMAT. Esta herramienta, según indica el Gobierno, será alimentada y actualizada a diario por los organismos participantes, para garantizar información sanitaria eficaz y en tiempo real.