AJUSTE

El INTI en crisis: perdió más del 40% de financiamiento y podría reducir a la mitad su planta

El organismo clave para la industria argentina atraviesa un fuerte recorte presupuestario y de funciones. Según informes, ya perdió más del 43% de su financiamiento real y enfrenta la posible eliminación de cientos de puestos de trabajo.

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), uno de los pilares del desarrollo productivo y la innovación en el país, atraviesa una de sus mayores crisis presupuestarias de las últimas décadas. En medio del avance del ajuste sobre el sistema científico-tecnológico, el organismo ya registra una caída superior al 40% de su financiamiento real y enfrenta la posibilidad de una fuerte reducción de su estructura.

El proceso de recorte se profundizó en los últimos años. De acuerdo con distintos informes del sector, el INTI acumula una pérdida de más del 43% de su presupuesto desde 2023, con nuevas caídas proyectadas para 2026. En paralelo, la eliminación de servicios técnicos y prestaciones podría implicar la pérdida de alrededor de 700 puestos de trabajo, afectando directamente su capacidad operativa.

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La reciente decisión oficial de dar de baja una gran cantidad de servicios que el organismo brindaba a pymes e industrias generó preocupación entre trabajadores y especialistas. Desde el sector advierten que estas medidas no solo reducen la estructura del instituto, sino que también debilitan funciones esenciales vinculadas a la calidad, la seguridad y la innovación industrial.

Creado en 1957, el INTI cumple un rol central en la articulación entre el sistema científico y el entramado productivo. Sus tareas incluyen la certificación de productos, controles de calidad y asistencia técnica a la industria en áreas como alimentos, salud, construcción y tecnología. Por eso, distintos sectores remarcan que su debilitamiento impacta de forma directa en la competitividad y seguridad del mercado.

En ese contexto, trabajadores del organismo advierten que la reducción de servicios y ensayos compromete funciones estratégicas y sostienen que el proceso en marcha apunta a un desmantelamiento progresivo de capacidades clave para la industria nacional.

El ajuste sobre el INTI se inscribe dentro de un recorte más amplio en ciencia y tecnología, que afecta a diversos organismos del sistema público. Según especialistas, la caída sostenida del financiamiento y de la planta de personal genera un deterioro estructural que compromete el desarrollo productivo a mediano y largo plazo.