El mercado inmobiliario mendocino cambió de ritmo: menos ventas y más alquileres
El mercado inmobiliario atraviesa un escenario mixto. Mientras las ventas de propiedades continúan con un ritmo lento, el segmento de alquileres comenzó a mostrar mayor dinamismo, especialmente en viviendas de valores medios y bajos, donde los departamentos lideran la demanda.
Durante el último año, el sector logró mantener cierto movimiento a pesar de la incertidumbre económica y del freno de la actividad registrado en 2025, particularmente en el período previo a las elecciones. En ese contexto, el mercado de alquileres contaba con una oferta amplia y las propiedades podían tardar entre tres y cuatro meses en conseguir inquilino.
Sin embargo, esa situación comenzó a cambiar en los primeros meses de 2026. En muchos casos, los tiempos para cerrar un contrato se redujeron de manera significativa y algunas viviendas logran alquilarse en poco más de un mes.
Departamentos, los más buscados
El mayor movimiento se concentra en departamentos de uno y dos dormitorios, especialmente en zonas urbanas donde la demanda aumenta con el inicio del ciclo lectivo y el regreso a la actividad plena luego del verano.
Este fenómeno se observa principalmente en el segmento de alquileres por debajo del millón de pesos, donde existe un flujo constante de interesados. En cambio, las propiedades de mayor valor pueden permanecer publicadas durante varios meses antes de concretar una operación.
La época del año también influye en esta dinámica. El comienzo de clases, los cambios laborales y el inicio de nuevos proyectos personales generan una especie de reinicio del mercado habitacional, lo que impulsa las consultas y la rotación de inmuebles.
Menos oferta en algunos sectores
A pesar del mayor movimiento, la oferta de alquileres comenzó a reducirse en ciertos segmentos. En menos de dos meses se registró una caída general en la disponibilidad de propiedades, especialmente en el caso de los departamentos.
En algunas zonas del Gran Mendoza la disminución fue más marcada debido a la fuerte demanda por viviendas accesibles. Al mismo tiempo, algunos propietarios decidieron retirar sus inmuebles del alquiler para intentar venderlos ante la expectativa de una recuperación de precios.
Ventas con ritmo lento
El segmento de compraventa continúa con poca actividad. Las operaciones se mantienen por debajo de lo esperado para el inicio del año, incluso después de las elecciones y el período de fin de año, cuando el sector esperaba un repunte.
En los últimos meses también se consolidó una tendencia: las propiedades usadas siguen teniendo mayor salida que las nuevas, ya que los altos costos de construcción empujan los precios de las viviendas a niveles que el mercado todavía no termina de convalidar.
Expectativas para los próximos meses
De cara al resto de 2026, el sector mantiene expectativas moderadamente positivas. Sin embargo, uno de los factores clave para una recuperación más firme es la expansión del crédito hipotecario, que todavía resulta limitado.
Las tasas de interés y los ingresos de los compradores continúan siendo variables que condicionan el acceso a la vivienda. Por eso, muchos potenciales compradores terminan postergando la operación y permanecen en el mercado de alquileres.
Mientras tanto, algunas zonas del Gran Mendoza comienzan a mostrar mayor movimiento en la oferta de propiedades, sobre todo en áreas periféricas donde los valores resultan más accesibles y aparecen nuevos desarrollos inmobiliarios. En ese escenario, los alquileres se mantienen como el segmento con mayor actividad dentro del mercado.