El pastor Héctor Bonarrico, luego del violento accidente: "Estamos vivos de milagro"
El pastor evangélico Héctor Bonarrico está vivo de milagro. Se puede decir que fue un milagro de Dios. Afirmó que se encuentra completamente perfecto luego del violento accidente vial que protagonizó el pasado 9 de diciembre en Santa Fe, cuando la camioneta que conducía impactó contra un camión en el cruce de las rutas nacionales 34 y 39.
Pese a las imágenes del siniestro y a la violencia del impacto, que evidencian la magnitud del choque, el religioso aseguró que tanto él como su familia resultaron prácticamente ilesos.
En diálogo con Radio Nihuil, Bonarrico sostuvo: Estamos bien, gracias a Dios; hasta el punto de que ni siquiera un dedo se ha fracturado. Nada. Detalló que los cinco ocupantes del vehículo solo sufrieron dos o tres machucones y algunos dolores musculares internos como consecuencia del impacto.
El ex legislador explicó que no se quedaron dormidos al volante y que venían de almorzar. Nosotros dormimos bien el lunes a la noche, perfectamente bien, remarcó. Además, describió el lugar del accidente como un desierto y recordó que en la zona al cruce lo llaman la esquina de la muerte, debido a la cantidad de siniestros registrados allí.
Una ruta asesina
Bonarrico señaló que se trata de una ruta asesina y reconoció que no conocía la zona. Incluso contó que dialogó con el intendente local para reclamar la falta de señalización. ¿Cuesta tanto poner un cartel que diga 'cruce peligroso, baje la velocidad'?, planteó.
Según relató, en ese tramo la velocidad permitida oscila entre los 80 y 120 kilómetros por hora, aunque advirtió que antes del cruce no hay ningún aviso. También aclaró que no existe una rotonda, sino apenas un proyecto de rotonda que la van a hacer, vaya a saber cuándo.
Sobre el momento del impacto, Bonarrico estimó que circulaba a 100, 120 kilómetros por hora, con cruise control, cuando colisionó con un acoplado de cuatro ejes, grandísimo, cargado de arena. De acuerdo con su relato, el choque se habría producido contra el tanque de gasoil del camión, lo que provocó que los ocupantes quedaran bañados de gasoil y que el vehículo comenzara a despedir humo.
El coche se achicó como 15 centímetros
El coche se achicó como quince centímetros, describió. Contó que pudo salir por sus propios medios, mientras que su esposa fue asistida por los bomberos, a quienes destacó por su rápido accionar. Los otros ocupantes también lograron salir sin ayuda.
Al cierre, el pastor calificó lo sucedido como un milagro. Esa promesa que hace Dios de estar con nosotros es real y efectiva. Salimos los cinco ilesos, insistió. Si bien reconoció que, según las normas de tránsito, el paso correspondía al camión, volvió a poner el foco en la falta de señalización: No vimos el camión. Cuando no hay anuncio, no hay cartel, no ves nada, ¿a quién le va a dar paso si no hay nada?.