Si todo marcha sobre ruedas, en febrero de 2026 se sabrá si el exjuez federal Walter Bento fue el líder de una presunta organización dedicada a gestionar millonarias coimas en Mendoza a cambio de favorecer a presos.
El megajuicio, que ya lleva dos años y medio, transita su recta final y esta semana marcará un punto clave: el exmagistrado afrontará las acusaciones en su contra y cerrará el año judicial antes del dictado de la sentencia.
Desde septiembre pasado, los abogados defensores de los 30 imputados comenzaron a exponer sus alegatos. Durante varias jornadas, las defensas plantearon sus posturas, analizaron las pruebas incorporadas al expediente y, en su mayoría, solicitaron la absolución de sus clientes, al tiempo que negaron la existencia de un circuito de coimas. El único acusado que aún no presentó formalmente sus conclusiones es el propio Walter Bento.
Según el cronograma judicial, el debate podría continuar durante los dos últimos días hábiles del año, el 29 y 30 de diciembre, cuando se prevé escuchar las réplicas de la Fiscalía Federal y las dúplicas de las defensas. Luego, el juicio ingresaría en un cuarto intermedio que incluirá la feria judicial de enero.
El proceso se reanudará en la primera semana de febrero, instancia en la que las juezas Gretel Diamante, Eliana Rattá y Carolina Pereyra tienen previsto dictar sentencia sobre el ex magistrado y el resto de los procesados.
La acusación sostiene que Bento lideraba una organización ilícita dedicada a gestionar beneficios judiciales para personas detenidas por causas de contrabando o narcotráfico, tales como arrestos domiciliarios o la libertad, a cambio de coimas millonarias. En ese esquema, Diego Aliaga habría actuado como la mano derecha del juez, contactando a los presos o a sus allegados para ofrecerles esos favores judiciales a cambio de pagos que, según la pesquisa, se realizaban en dólares e incluso mediante la entrega de inmuebles.
Además, la Fiscalía Federal considera que Walter Bento y su entorno familiar se enriquecieron de manera ilícita y lavaron el dinero proveniente de las coimas. Como respaldo de esa acusación, mencionaron la gran cantidad de viajes realizados por el matrimonio, la adquisición de propiedades y vehículos, y las inversiones en distintos fondos de comercio.
La defensa: una causa armada por motivos políticos
En contraposición, las defensas sostienen que se trata de una causa armada por motivos políticos con el objetivo de desplazar a Bento de su cargo como juez federal. En ese marco, los abogados Mariano Fragueiro, Felipe Salvarezza y Gustavo Gazali tomarán la palabra este martes para iniciar los alegatos defensivos del ex magistrado.
Está previsto que durante esta semana se desarrollen cuatro jornadas de debate, hasta el viernes, por lo que los representantes legales de Bento finalizarían sus exposiciones en ese lapso, según indicaron fuentes judiciales. Concluida esa etapa, el histórico proceso judicial quedará a un paso de su definición.
