Estos son los increíbles beneficios de las cáscaras de cebolla para tus plantas
Las cebollas, este elemento que comúnmente desechamos al limpiar y cocinar con cebollas puede tener un segundo uso para los cultivos de tu huerto o jardín, ayudando a potenciar su crecimiento y protegiéndolos de diferentes problemas comunes. En esta nota aprenderás cómo aprovechar las cáscaras de cebolla y para qué te pueden servir.
Hay que tener en cuenta que usualmente, al cocinar con cebolla, solemos retirar la primera capa de este vegetal, ya que se encuentra reseca o no está del todo fresca. Este elemento invariablemente termina en la basura, y aunque puede llegar a utilizarse para elaborar fondos y caldos, también puede aprovecharse fácilmente para otros propósitos gracias a sus beneficios.
El abono de cáscara de cebolla puede añadir muchos nutrientes al sustrato de tus plantas, ayudando a potenciar su crecimiento y mejorar su salud. No obstante, este no es el único beneficio que puedes extraer de la cáscara de este vegetal. La cáscara de cebolla y el abono preparado con ella también son excelentes repelentes naturales que te ayudarán a combatir plagas como los ácaros o los pulgones, e incluso llegando a ser una gran aliada contra diferentes hongos que pueden atacar a tus cultivos.
Preparar este abono es bastante sencillo: simplemente debes colocar las cáscaras y los restos de la cebolla que has ido acumulando en la cocina en una botella con agua.
Ingredientes
- 1 taza de Cáscaras de cebolla.
- 1 litro de agua.
Procedimiento
- Recolecta cáscaras y restos de cebolla en un recipiente hermético en la heladera por varios días.
- Cuando tengas la cantidad suficiente, divide con ayuda de un cuchillo o unas tijeras.
- Coloca en el fondo de un recipiente o botella desechable.
- Incorpora el agua hasta cubrir por completo la cebolla.
- Agita bien y deja reposar en un lugar oscuro y seco por 5 días.
- Cuela y tendrás el concentrado para el abono de cebolla.