Imputaron al bodeguero José Zuccardi por fraude, en la causa iniciada por su hermana Cristina
Una vieja pelea entre hermanos terminó con una causa penal que hoy compromete al reconocido empresario José "Pepe" Zuccardi, figura central del negocio del vino argentino y exlíder de la Coviar. La Fiscalía de Delitos Económicos lo imputó este jueves por defraudación, en el marco de una causa que investiga supuestas maniobras para eludir el pago de una condena por más de 25 millones de dólares a su hermana, la exdiputada Cristina Zuccardi.
Según la fiscal Susana Muscianisi, titular de la causa, el empresario habría intentado insolventarse mediante una serie de movimientos patrimoniales que incluyeron la cesión gratuita de 112 marcas comerciales a la firma Viña San Julia S.A., manejada por sus tres hijos y representada legalmente por su hombre de confianza, Pedro Giovanello, también imputado como partícipe necesario en la maniobra.
Entre los bienes comprometidos, se destaca además la hipoteca de seis inmuebles a favor de una constructora y la transferencia del 70% de las acciones de La Agrícola S.A. —empresa insignia del grupo familiar— a un fideicomiso familiar, también gestionado por Giovanello. Todas estas operaciones se habrían realizado pocos días antes del fallo de la Suprema Corte de Mendoza, que en agosto de 2024 condenó a Zuccardi a resarcir a su hermana con 12 millones de dólares más intereses, elevando la cifra a un total cercano a los 25 millones de dólares.
Las denuncias penales fueron impulsadas por los abogados de Cristina, Enoc Ortiz y Carlos Varela Álvarez, quienes presentaron ante la Justicia las pruebas de las presuntas maniobras para evadir el cumplimiento del fallo. En esa segunda causa, abierta en paralelo al expediente civil, es donde este jueves fueron formalmente imputados José Zuccardi y Pedro Giovanello, quienes además deberán afrontar una fianza de 10.000 dólares cada uno.
La raíz del conflicto se remonta a 1992, cuando los padres de José y Cristina realizaron una donación anticipada de bienes. En ese reparto, José Zuccardi recibió el total del paquete accionario de La Agrícola S.A., mientras que Cristina y su otra hermana, Emma Inés, fueron compensadas con activos de menor peso y la entrega de litros de vino blanco escurrido durante diez años.
Considerándose perjudicada, Cristina inició una acción judicial en 2018 con el patrocinio del abogado Nicolás Becerra, alegando que esa distribución violaba su porción legítima de herencia. Tras perder en varias instancias, finalmente la Corte provincial le dio la razón. La defensa de José recurrió en queja ante la Corte nacional, trámite que aún sigue pendiente de resolución.
Mientras tanto, la pulseada familiar más resonante del mundo del vino argentino suma un nuevo capítulo, ahora con imputaciones penales que podrían derivar en consecuencias legales más severas para uno de los nombres más emblemáticos de la industria vitivinícola nacional.