Inflación en diciembre: lácteos y bebidas complican las metas del Gobierno
Diciembre arranca con presión inflacionaria en alimentos
La inflación sigue siendo un desafío para el Gobierno, y los datos de la consultora LCG sobre la primera semana de diciembre confirman un panorama complejo. Los precios de los alimentos registraron un aumento promedio del 1%, impulsado principalmente por los productos lácteos y las bebidas, dos sectores que incrementaron sus valores muy por encima del promedio general.
En términos mensuales, LCG indicó que la suba promedio de los alimentos se ubicó en 2,6%, con un aumento punta a punta del 3,3%. Estas cifras reflejan una aceleración respecto de noviembre, dificultando la posibilidad de cumplir con las metas de inflación para cerrar el año.
Lácteos y bebidas, los grandes impulsores
Los incrementos más significativos se observaron en los siguientes rubros:
- Bebidas e infusiones para el hogar: +5,6%
- Productos lácteos y huevos: +4%
En contraposición, algunos sectores mostraron variaciones positivas inferiores al promedio:
- Aceites: +0,7%
- Carnes: +0,5%
Otros productos, como las comidas listas para llevar, no presentaron cambios, mientras que ciertos rubros incluso bajaron:
- Verduras: -3,4%
- Frutas: -2,9%
- Azúcar, miel, dulces y cacao: -1,7%
Las expectativas del mercado para el cierre de 2024
Las consultoras económicas que participan en el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central proyectan una inflación mensual del 2,8% para noviembre y del 2,9% para diciembre. Estas cifras estarían alineadas con la política del crawling peg, permitiendo al Gobierno mantener la devaluación controlada en el tipo de cambio oficial.
Sin embargo, la inflación interanual para noviembre fue estimada en 118,8%, y aunque se espera una desaceleración gradual en 2025, con una inflación mensual proyectada en 2,1% para mayo, los aumentos recientes en alimentos podrían retrasar la estabilidad deseada.
El fuerte impacto de los aumentos en lácteos y bebidas pone en jaque los objetivos inflacionarios para diciembre. Con el consumo marcado por las fiestas de fin de año, las presiones inflacionarias podrían extenderse, dificultando los planes del Gobierno y afectando aún más el bolsillo de los consumidores.