Intoxicaciones por monóxido de carbono: Mendoza registró un notorio aumento de casos
Con la llegada de las bajas temperaturas, cabe recordar que Mendoza registra un incremento en los casos de intoxicación por monóxido de carbono, un fenómeno que preocupa por su frecuencia y por el riesgo de mortalidad asociado.
Este gas, que no tiene olor, color ni sabor, se produce por la combustión incompleta de distintos materiales utilizados en el hogar, como gas, leña, carbón o kerosene. Su presencia pasa inadvertida, y lo convierte en un factor de alto riesgo en espacios cerrados.
La mayoría de los episodios se origina en el interior de las viviendas y está asociada a fallas en artefactos de calefacción o cocción, así como al uso indebido de estos dispositivos sin ventilación suficiente.
En este contexto, la intoxicación por monóxido de carbono es considerada prevenible, aunque su impacto sanitario sigue en aumento. A nivel nacional, la tasa pasó de 2,77 casos cada 100.000 habitantes en 2022 a 4,2 en 2025.
El comportamiento en Mendoza
La provincia acompaña esta tendencia con cifras en crecimiento: de 6,21 casos cada 100.000 habitantes en 2022 se pasó a 9,63 en 2025. Este incremento se relaciona con descensos térmicos abruptos, que impulsan un mayor uso de sistemas de calefacción.
Uno de los registros más significativos se dio en la semana epidemiológica 27 de 2025, cuando la temperatura mínima alcanzó los -6,7°C, muy por debajo del promedio habitual.
Recomendaciones para evitar intoxicaciones
Frente a este escenario, las autoridades sanitarias remarcan la necesidad de adoptar medidas preventivas. Entre ellas, controlar los artefactos con técnicos habilitados, asegurar la ventilación de los ambientes y evitar el uso de fuentes de calor sin salida al exterior. Asimismo, se recomienda no dormir con estufas encendidas en espacios cerrados, observar que la llama sea de color azul y no utilizar cocinas u hornos como calefacción.