Kioscos 24 horas: la inversión chica que gana terreno y empuja la rentabilidad
El negocio del kiosco 24 horas dejó de ser solo una salida de autoempleo y empezó a posicionarse como una opción de inversión con demanda constante y esquemas operativos simples. El consumo cotidiano y la apertura permanente explican el interés creciente por este formato, especialmente bajo el modelo de franquicia.
Según datos del sector, la inversión inicial varía entre US$10.000 y US$60.000, dependiendo de la marca, el tamaño del local y el nivel de equipamiento. Las propuestas más básicas apuntan a superficies reducidas, mientras que los conceptos más desarrollados incorporan cafetería, autoservicio y tecnología.
Entre las marcas con mayor presencia aparecen Open 25, MaxiKiosco 24 y Draxxo, que ofrecen esquemas llave en mano, con proveedores definidos y sistemas de gestión propios. En los formatos más completos, la facturación mensual puede rondar los $28 millones, con márgenes estimados de hasta 15%.
La ubicación es el factor determinante del negocio. Esquinas y avenidas con alto tránsito peatonal y vehicular, cercanía a hospitales, universidades y estaciones de transporte son los puntos más buscados. Operar las 24 horas permite ampliar la ventana de ventas y aprovechar franjas horarias con menor competencia.
Especialistas advierten que, aunque el formato mejora la rentabilidad, exige una gestión precisa: control de stock, seguridad y personal confiable. Aun así, el respaldo de una franquicia reduce errores iniciales y aumenta las chances de sostenibilidad frente a un kiosco independiente.
Con un mercado todavía en expansión y una oferta cada vez más orientada a la experiencia de compra, los kioscos 24 horas se afirman como una inversión de entrada accesible, con retorno moderado y demanda sostenida en los principales centros urbanos.