EFECTO

La baja de retenciones al petróleo convencional también beneficia a Mendoza, aunque no exporte

El nuevo esquema nacional mejora el precio de referencia del crudo y fortalece la rentabilidad de los yacimientos maduros. En una provincia con producción mayormente convencional, la medida apunta a sostener inversiones y evitar el cierre de pozos.

El Gobierno nacional oficializó una reducción —y en algunos casos una eliminación— de los derechos de exportación aplicados al petróleo convencional, es decir, el que se extrae de yacimientos maduros. Aunque Mendoza no es una provincia exportadora de crudo, la medida fue bien recibida por el Ejecutivo provincial debido a su impacto indirecto sobre la rentabilidad y las decisiones de inversión en el sector.

La modificación quedó establecida a través del decreto 59/2026, que define un nuevo marco de retenciones para el petróleo de áreas convencionales, en línea con un acuerdo alcanzado a fines de 2025 con provincias petroleras de la Patagonia. El objetivo central es incentivar inversiones privadas, sostener el empleo y frenar el declino productivo de los yacimientos maduros.

En el caso de Mendoza, la producción se destina casi en su totalidad al mercado interno, principalmente a la refinería de Luján de Cuyo. Sin embargo, la baja de retenciones influye sobre el precio de referencia del crudo, lo que mejora los ingresos potenciales de las operadoras y refuerza la viabilidad económica de campos con altos costos operativos.

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Cómo funciona el nuevo esquema de retenciones

El nuevo régimen modifica el sistema vigente desde 2020 y establece alícuotas móviles según el precio internacional del barril.
Con el cambio:

0% de retenciones hasta 65 dólares por barril

8% recién a partir de los 80 dólares

Aplicación gradual entre 65 y 80 dólares

Hasta ahora, el beneficio de retenciones cero solo se aplicaba con precios significativamente más bajos, lo que limitaba los incentivos a invertir en áreas convencionales.

Un alivio clave para los yacimientos maduros

La medida cobra especial relevancia en provincias como Mendoza, donde la mayor parte de la producción es convencional. En este contexto, una mejora en el precio del crudo puede ser determinante para sostener la actividad, evitar el cierre de pozos maduros y atraer nuevos operadores, especialmente tras la salida de grandes compañías de áreas marginales.

Desde Nación se sostiene que la producción convencional enfrenta un escenario complejo, marcado por el agotamiento natural de los reservorios, el incremento de los costos operativos y un contexto macroeconómico adverso. Aunque se reconocen los esfuerzos provinciales —como reducción de regalías y alivios fiscales—, se considera necesario un acompañamiento del esquema fiscal nacional para mejorar la competitividad.

La estrategia de Mendoza

En paralelo, Mendoza mantiene gestiones con el Gobierno nacional para implementar un sistema de transferencias no físicas (TNF). Este mecanismo permitiría computar exportaciones sin trasladar físicamente el crudo a un puerto, una limitación logística para la provincia.

Bajo este esquema, las empresas podrían inyectar petróleo en ductos dentro de Mendoza y retirar volúmenes equivalentes en zonas portuarias, facilitando el acceso a mercados externos.