INDICADORES

La construcción no logra despegar y vuelven a caer las ventas de insumos clave

Aunque algunos indicadores mostraron mejoras, materiales vinculados a las obras tradicionales registraron nuevas bajas y reflejan las dificultades que atraviesa el sector.

La actividad de la construcción volvió a exhibir señales dispares durante abril. Si bien el acumulado de los primeros cuatro meses del año mantiene una leve recuperación frente a 2025, los datos más recientes muestran que el sector continúa sin consolidar una tendencia sostenida de crecimiento.

De acuerdo con el último informe del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), varios de los materiales más utilizados en viviendas y obras privadas registraron fuertes retrocesos respecto al mismo mes del año pasado. Entre ellos se destacaron el cemento portland, el hormigón elaborado, los ladrillos huecos, las cales y el yeso, todos con caídas de dos dígitos o cercanas a ese nivel.

 

La debilidad también se observa al analizar el desempeño acumulado del año. El consumo de estos insumos esenciales para la construcción tradicional continúa por debajo de los niveles de 2025, una situación que preocupa al sector debido a que suelen funcionar como uno de los principales indicadores de la evolución de la actividad.

En contraste, algunos rubros asociados a proyectos de mayor escala mostraron resultados positivos. Las ventas de hierro y acero para construcción, las pinturas y otros productos vinculados a infraestructura y obras más complejas registraron incrementos interanuales, impulsando parcialmente los números generales.

Otro dato favorable surgió de los permisos de edificación, que crecieron respecto del año anterior, al igual que el empleo formal en la actividad. Sin embargo, estos indicadores todavía no logran trasladarse de manera uniforme al conjunto del mercado de la construcción.

A pesar de algunas señales alentadoras, las empresas mantienen una visión cautelosa sobre los próximos meses. La mayoría considera que la actividad permanecerá estable y atribuye las dificultades a la baja dinámica económica y al aumento de los costos. Mientras tanto, la caída en el consumo de materiales básicos vuelve a poner en evidencia los desafíos que enfrenta la construcción tradicional para recuperar impulso.