CONFLICTO HÍDRICO

La Corte avaló a Irrigación por dos pozos de agua en Luján y fijó una salida para el proyecto privado

El tribunal rechazó que las empresas tuvieran derechos adquiridos sobre el uso del agua, pero dispuso un “remedio judicial” para evitar afectar el emprendimiento vitivinícola.

La Suprema Corte de Justicia de Mendoza resolvió el conflicto por la titularidad de dos pozos de agua en Luján de Cuyo, una disputa que enfrentó durante más de una década a las firmas Santa María de los Andes S.A. y Vitivinícola Bulnes S.A. con el Departamento General de Irrigación. El caso se originó tras una investigación interna que detectó irregularidades en permisos de perforación otorgados en 2010, durante la gestión del entonces superintendente Eduardo Frigerio.

En su análisis, el tribunal respaldó el accionar de Irrigación y remarcó una diferencia clave: el permiso de perforación solo habilita la obra para construir el pozo, pero no otorga automáticamente el derecho a utilizar el agua, que pertenece al dominio público provincial. Por ese motivo, la Corte descartó que las empresas hubieran adquirido derechos sobre el recurso pese a haber realizado inversiones.

riego

El voto principal, elaborado por Dalmiro Garay, también avaló la decisión del Tribunal Administrativo de Irrigación, que había cuestionado el mecanismo utilizado por las empresas para obtener prioridad en los permisos a través de una supuesta asociación de usuarios vinculada a la Cámara de Comercio de Alto Agrelo.

Sin embargo, para evitar un impacto directo sobre el emprendimiento productivo —que incluye 130 hectáreas de viñedos, un hotel boutique y distintos propietarios— la Corte dispuso un “remedio judicial”: las necesidades de agua deberán cubrirse mediante permisos precarios de aguas superficiales del río Mendoza, con aportes a un fondo de eficiencia hídrica y la implementación de sistemas de riego tecnificados. El fallo no fue unánime y registró votos en disidencia entre los magistrados.