MUERTES EVITABLES

La Iglesia denunció que el frío ya mató a dos personas en Mendoza

La Pastoral de Calle de la Arquidiócesis de Mendoza denunció la falta de respuestas efectivas del Estado ante el avance del frío y la muerte de dos personas en situación de calle. El comunicado llama a un abordaje urgente, integral y conjunto.

Con la llegada del invierno, la realidad más cruda volvió a quedar al descubierto en Mendoza. Desde la Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social y Pastoral de Calle, dependiente de la Iglesia Católica, se emitió un comunicado en el que se exige al Estado provincial y a los municipios del Gran Mendoza que revisen el abordaje actual hacia las personas en situación de calle. El texto, firmado el 21 de junio, revela un diagnóstico desolador: ya murieron dos personas por frío, una en la Ciudad de Mendoza y otra en La Colonia ( Junin).

El documento destaca que desde febrero se impulsaron reuniones con el Gobierno provincial, el Poder Judicial, municipios y empresarios para diseñar estrategias conjuntas que permitieran enfrentar el invierno con medidas eficaces. Sin embargo, muchas de estas iniciativas “no se desarrollaron adecuadamente”, según denuncia la Iglesia.

Las campañas y colectas se vuelven infructuosas cuando camiones recolectores de basura cargan las colchas y abrigos con los que nuestros hermanos pasan la noche”, denuncia el texto con crudeza.

La Iglesia sostiene que la situación “es un grito desesperado” y requiere acciones concretas, urgentes y articuladas con toda la sociedad. A pesar del dolor y la impotencia, la institución ratifica su compromiso diario con las personas sin hogar, a través de espacios en Capital, Godoy Cruz, Las Heras, Guaymallén y San Martín, entre otros, donde se brinda asistencia alimentaria, sanitaria, emocional y espiritual.

También subrayan el trabajo conjunto con otras confesiones religiosas y ONG, destacando que la respuesta debe ser plural y mancomunada.

Finalmente, el comunicado deja una invitación abierta al diálogo con el Estado, con el objetivo de diseñar políticas públicas que garanticen “dignidad y promoción humana” para quienes hoy viven en la calle.