La ola de calor en Europa dejó más de 1.300 muertos en una semana
La histórica ola de calor que azota Europa desde el 20 de junio ya causó más de 1.300 muertes en el continente, según confirmó el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus. "El estrés térmico es a menudo llamado el 'asesino silencioso', y los hogares, lugares de trabajo y escuelas de Europa no fueron construidos para estas temperaturas", advirtió el funcionario.
El país más afectado es Francia, donde las autoridades sanitarias reportaron aproximadamente 1.000 muertes en exceso solo desde el miércoles pasado. El 85% de las víctimas fatales en territorio francés superaban los 65 años, y el aumento más pronunciado se registró entre personas que fallecieron en sus domicilios, especialmente en la región de Île-de-France, que incluye París y sus alrededores.
Las temperaturas rompieron récords históricos en varios países. Alemania alcanzó los 41,7°C en Coschen, cerca de la frontera con Polonia, superando su marca máxima por tercer día consecutivo. La República Checa registró 41,1°C en Doksany, mientras que Polonia llegó a los 40,5°C en Słubice. En España, se prevén temperaturas de hasta 44°C en Córdoba.
La OMS indicó que unos 150 millones de personas están soportando calor extremo, con escuelas cerradas y redes eléctricas al borde del colapso. El fenómeno también provocó incendios forestales, interrupciones en el transporte ferroviario y afectaciones en centrales nucleares, como la de Paks en Hungría, que debió reducir su producción por el calentamiento de las aguas del Danubio.
Los científicos advirtieron que esta ola de calor habría sido "prácticamente imposible" sin el cambio climático inducido por la actividad humana, y que el calentamiento ha hecho que las altas temperaturas nocturnas sean 100 veces más probables que hace dos décadas. Europa es el continente que se calienta más rápido del planeta, a un ritmo dos veces superior al promedio global.