La reforma laboral de Milei divide opiniones en Mendoza
El debate por la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional también llegó a Mendoza y expone posturas enfrentadas entre representantes políticos y sindicales.
Desde el sector político, se sostiene que el país necesita avanzar hacia una modernización del sistema laboral que promueva la inversión, el empleo formal y la previsibilidad. Los impulsores del proyecto consideran que las reformas estructurales son indispensables para romper con el estancamiento económico y generar un entorno más competitivo, en el que las empresas puedan crecer y los trabajadores cuenten con mayor estabilidad.
En contraposición, los gremios advierten que la iniciativa representa una regresión en materia de derechos laborales. Los dirigentes sindicales señalan que el problema del empleo informal no se resuelve recortando protecciones, sino atacando las causas económicas de fondo, como la baja actividad industrial y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
Desde la CGT y distintos sindicatos provinciales subrayan que el proyecto modifica pilares centrales de la Ley de Contrato de Trabajo, debilita el principio protector y deja sin efecto la negociación paritaria. También cuestionan la posibilidad de reemplazar la indemnización por despido por un fondo de cese laboral, al considerar que vulnera la seguridad de los trabajadores.
Pese a las diferencias, todos coinciden en que el sistema laboral argentino necesita una actualización, aunque con enfoques distintos. Mientras unos apuestan al consenso y la simplificación de cargas para alentar el empleo formal, otros insisten en que la modernización no puede implicar pérdida de derechos adquiridos.
En las próximas semanas, la CGT Regional Mendoza planea convocar a un plenario provincial para definir una postura unificada ante el proyecto, en un contexto donde el debate por el futuro del trabajo vuelve a ocupar el centro de la agenda nacional.