Lanzaron un protocolo moderno y gratuito para garantizar alimentos sin gluten
En Mendoza, el restobar EPTA, reconocido por ser un espacio 100% libre de gluten, dio un paso más allá en la lucha contra la contaminación cruzada y la protección de personas con celiaquía. La iniciativa fue la creación y lanzamiento de un protocolo gratuito para la manipulación segura de alimentos sin gluten, pensado para ser aplicado en locales mixtos, es decir, aquellos que trabajan con productos con y sin TACC.
Este protocolo ofrece una serie de pautas claras y prácticas, enfocadas en brindar herramientas a personas no celíacas que manipulan alimentos en comercios o en hogares, muchas veces sin conocimiento sobre los riesgos que implica una mínima contaminación cruzada para quienes padecen esta enfermedad.
Entre las medidas más importantes del protocolo de EPTA se destacan la higiene exhaustiva del personal manipulador, que debe incluir el lavado de manos, uso de indumentaria exclusiva y cambio de guantes tras manipular productos con gluten. Además, establece el ingreso controlado de productos sin gluten, que deben contar con envases cerrados, etiquetas claras y en buen estado, garantizando que estén autorizados por ANMAT.
El protocolo también indica el almacenamiento diferenciado para evitar contacto entre alimentos con y sin gluten, el uso exclusivo de utensilios y maquinarias, así como la realización de la elaboración en espacios separados y sanitizados. También subraya la importancia de un transporte seguro y el envasado adecuado para prevenir cualquier tipo de contaminación durante el traslado o exhibición.
La fundadora de EPTA, Érika Scanio, explicó que son nociones básicas de cuidado, que cualquier comercio o incluso un hogar debería aplicar para manipular alimentos. El protocolo recuerda esas reglas esenciales que a veces se olvidan, y que para personas con celiaquía pueden marcar la diferencia entre consumir un alimento seguro o enfrentar graves consecuencias.
Scanio agregó que la iniciativa busca, además, generar una mayor concientización y solidaridad entre quienes manipulan alimentos en espacios mixtos, ya que muchas veces hasta que no te toca de cerca, no se comprende la importancia del cuidado riguroso. En ese sentido, destacó que el protocolo es una herramienta gratuita que cualquier local o comercio puede implementar para garantizar la inocuidad de los alimentos y brindar seguridad a sus clientes celíacos.
La contaminación cruzada no solo se produce por el contacto directo entre alimentos con y sin gluten, sino también por factores como la mala limpieza de vajillas, restos de detergentes o incluso cáscaras de alimentos. Por ello, el protocolo de EPTA recomienda una capacitación constante para el personal, a fin de evitar riesgos y asegurar que las prácticas seguras sean aplicadas rigurosamente.