PANORAMA REGIONAL

Las exportaciones de vino siguen en alza: crecieron 15% en 2026 y consolidan la recuperación

Impulsadas por el vino a granel y el vino blanco, las exportaciones vitivinícolas argentinas mantienen una tendencia positiva durante 2026. Sin embargo, la caída de los precios y el estancamiento del vino fraccionado siguen planteando desafíos para la rentabilidad del sector.

La industria vitivinícola argentina sumó una nueva señal positiva en 2026. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), las exportaciones de vino volvieron a crecer durante mayo y acumulan una mejora del 15% en volumen durante los primeros cinco meses del año.

El desempeño estuvo impulsado principalmente por las ventas de vino a granel y de vino blanco, dos segmentos que vienen sosteniendo la recuperación de los despachos al exterior en un contexto económico todavía desafiante para las bodegas.

Mayo cerró con una nueva suba de las exportaciones

Durante mayo, las exportaciones de vino registraron un crecimiento interanual del 8,9%, consolidando una tendencia que ya se había observado en los meses anteriores.

Entre enero y mayo, Argentina exportó 854.443 hectolitros de vino, mientras que las ventas de mosto concentrado aumentaron un 30,2% respecto del mismo período de 2025.

La evolución positiva se suma a los fuertes incrementos registrados durante marzo y abril, cuando las exportaciones crecieron 22,8% y 21,9%, respectivamente.

instituto nacional de vitivinicultura

El vino a granel vuelve a ser el motor del crecimiento

Los datos muestran que la recuperación exportadora sigue apoyándose principalmente en el segmento de menor valor agregado.

Entre enero y mayo, las exportaciones de vino a granel crecieron 61,9%, al pasar de 176.001 a 285.028 hectolitros.

En contraste, el vino fraccionado, que representa una mayor generación de valor para la industria, apenas avanzó un 0,4% en el acumulado anual.

La diferencia también se reflejó en mayo: mientras los envíos a granel aumentaron 63,4%, las exportaciones de vino fraccionado registraron una caída del 5,1% interanual.

El vino blanco lidera la expansión

Uno de los fenómenos más destacados del año es el fuerte crecimiento de los vinos blancos.

Las exportaciones de vino blanco a granel aumentaron 273,5% en los primeros cinco meses de 2026, pasando de 21.679 a 80.970 hectolitros.

También mostraron un desempeño sobresaliente los vinos sin mención varietal, cuyos despachos a granel crecieron 486,9% en comparación con el mismo período del año anterior.

Más litros vendidos, pero menos ingresos por botella

A pesar del aumento en el volumen exportado, la mejora en los ingresos resulta mucho más moderada.

Según el INV, entre enero y mayo las exportaciones de vino generaron US$258,3 millones FOB, apenas un 0,4% más que en igual período de 2025.

La principal explicación está en la caída de los precios internacionales. El valor promedio del vino exportado descendió 12,6%, pasando de US$3,46 a US$3,02 por litro.

En el caso específico del vino a granel, el precio promedio retrocedió 22,9%, reflejando que el crecimiento en volumen no se traduce necesariamente en mayores ingresos para las bodegas.

Los principales destinos del vino argentino

Durante mayo, los mercados que más compraron vino argentino fueron:

  • Reino Unido: 40.058 hectolitros
  • Estados Unidos: 30.823 hectolitros
  • Brasil: 28.845 hectolitros
  • Alemania: 11.134 hectolitros
  • Canadá: 7.557 hectolitros

El Reino Unido se consolidó como uno de los principales compradores de vino varietal a granel, mientras que Estados Unidos y Brasil continúan siendo mercados estratégicos para el vino fraccionado.

Una recuperación que todavía enfrenta desafíos

El balance de los primeros cinco meses de 2026 muestra una clara recuperación de la actividad exportadora para la vitivinicultura argentina.

El crecimiento del 15% en vino y del 30,2% en mosto concentrado representa una mejora significativa respecto de años anteriores y aporta oxígeno a una industria que viene atravesando un proceso de ajuste y reestructuración.

Sin embargo, el sector todavía enfrenta desafíos importantes. La dependencia del vino a granel, el escaso crecimiento del vino fraccionado y la caída de los precios promedio continúan limitando el impacto positivo sobre la rentabilidad de las bodegas y el ingreso de divisas.

La gran incógnita para los próximos meses será si la recuperación del volumen exportado logra traducirse también en una mejora sostenida del valor de las ventas al exterior.