ALERTA AMBIENTAL

Las lluvias no frenaron la crisis en Chubut y ya son más de 56.000 hectáreas arrasadas por el fuego

Las precipitaciones en la cordillera llevaron algo de respiro operativo, pero el foco estratégico sigue puesto en los puntos calientes que podrían reactivar los incendios. El daño ambiental supera las 56.000 hectáreas y el monitoreo será clave en las próximas horas.

Tras las intensas lluvias y algunas nevadas registradas en la cordillera de Chubut, este miércoles se retomaron las tareas para controlar los incendios forestales, que ya devastaron más de 56.000 hectáreas en distintos puntos críticos de la provincia.

Según el último parte del Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMNF), en algunos sectores las precipitaciones alcanzaron los 30 milímetros, superando ampliamente las estimaciones iniciales. Las lluvias impactaron especialmente en Puerto Patriada, el Parque Nacional Los Alerces y en Desembocadura El Tigre-Lago Cholila, tres de los frentes más comprometidos por el avance del fuego.

No obstante, desde el organismo advirtieron que el principal objetivo ahora es evaluar el efecto real de las precipitaciones sobre los puntos calientes, ya que podrían resultar insuficientes para extinguir completamente los sectores críticos. Durante la jornada del martes ya se habían registrado lluvias en zonas con incendios activos, aunque el monitoreo continúa.

En el caso del incendio en La Patriada, detectado el 5 de enero, la superficie afectada asciende a 30.677 hectáreas. El foco se encuentra contenido, aunque mantiene un sector activo en todo su perímetro. La vegetación dañada incluye arbustal, matorral, bosque implantado y bosque nativo.

Incendios en Chubut

En paralelo, en la zona de La Burrada se realizaron tareas de enfriamiento con equipos de agua y refuerzos sobre trabajos previos, mientras que los medios aéreos permanecieron en stand by, a la espera de la evolución climática.

En el Parque Nacional Los Alerces, la superficie afectada alcanza las 26.306 hectáreas, principalmente de bosque nativo, arbustal/matorral y pastizal, en el sector de Lago Rivadavia.

Para este miércoles, la estrategia operativa se concentró en recorridos mínimos y monitoreo, priorizando la observación del comportamiento de los puntos calientes tras las lluvias.

Por su parte, el incendio en Desembocadura El Tigre-Lago Cholila continúa activo, con una superficie afectada estimada en 209 hectáreas de bosque nativo. Allí se mantiene un despliegue con numeroso personal, además de medios aéreos y equipamiento especializado.

Aunque las condiciones meteorológicas brindaron un alivio parcial, el escenario sigue siendo dinámico y de alta vigilancia, con el desafío puesto en evitar rebrotes y consolidar la contención en los principales frentes activos.