Preocupante consumo

Los argentinos consumen un 60% más de azúcares añadidos que lo recomendado por la OMS

Un estudio revela que el consumo de azúcares añadidos en Argentina supera ampliamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, poniendo en riesgo la salud de la población.

Un reciente estudio del Estudio Latino Americano de Nutrición y Salud (ELANS) ha revelado una alarmante tendencia en Argentina: los argentinos consumen un 60% más de azúcares añadidos que lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según la OMS, la ingesta de azúcares libres no debería superar el 10% de la ingesta calórica diaria total, lo que equivale a unos 50 gramos de azúcar en una dieta de 2000 calorías. Sin embargo, en Argentina, el consumo promedio es de 90,4 gramos diarios, representando el 15,9% de la ingesta calórica total.

Los azúcares añadidos son aquellos que se incorporan a los alimentos y bebidas durante su elaboración o preparación, ya sea por el fabricante, el cocinero o el propio consumidor. Estos incluyen el azúcar de mesa, azúcar moreno, jarabe de maíz, entre otros. Se diferencian de los "azúcares intrínsecos," que son los presentes naturalmente en frutas y verduras enteras, y de los "azúcares libres," que abarcan tanto los azúcares añadidos como los azúcares presentes de forma natural en la miel y los jugos de frutas.

En Argentina, el mayor aporte de azúcares añadidos proviene de las gaseosas (26,9%), seguido de las infusiones, como el mate dulce (23,8%), los panificados (15,4%), y los jugos listos para preparar (12%). Es notable que los hombres consumen más azúcares añadidos en gaseosas (32,6% frente al 22,1% de las mujeres), mientras que las mujeres tienden a consumir más en infusiones, panificados, azúcar y miel.

El consumo excesivo de azúcares añadidos está asociado con un mayor riesgo de obesidad, enfermedades cardiometabólicas, menor calidad de dieta y un aumento en la incidencia de caries. Es preocupante que en Argentina, el 78,8% de la población no cumple con la recomendación de la OMS de no exceder el 10% de la ingesta calórica con azúcares libres, y que el 94,4% no cumple con la recomendación condicional de no exceder el 5%.

La educación y la concientización sobre los efectos del consumo excesivo de azúcares son cruciales para mejorar los hábitos alimenticios y la salud pública. Los edulcorantes no calóricos pueden ser una alternativa al azúcar para quienes prefieren los alimentos y bebidas dulces, ayudando a reducir la ingesta calórica y el contenido de azúcares añadidos.