Luque volvió a declarar en el juicio por la muerte de Maradona y se desligó de la internación
El neurocirujano y ex médico personal de Diego Armando Maradona, Leopoldo Luque, declaró por una vez más en el juicio por la muerte del astro argentino y aseguró que "siempre luchó" para que el paciente deje el alcohol.
Luque pidió la palabra al Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro para ratificar su rol como "neurocirujano", como había señalado en la reunión realizada en la Clínica Olivos, donde se decidió la externación del célebre futbolista tras la operación por el hematoma subdural y su posterior traslado al country San Andrés, en Tigre.
Según informaron fuentes del caso, el facultativo consignó que el médico Mario Schitter -quien atendió a Maradona el 4 de enero de 2000 durante su episodio cardíaco en Punta del Este- no le prohibió la entrada para visitarlo en el sanatorio de Vicente López: De hecho lo vio y participó de varias reuniones. "Solo sugirió acompañantes terapéuticos", precisó Luque sobre el especialista que vive en España y viajó para comparecer en este segundo debate oral y público por el supuesto homicidio simple con dolo eventual.
En este sentido, resaltó que "no se encontraba a cargo de la internación domiciliaria" en Benavídez, sino que el paciente era asistido por personal de Swiss Medical y un equipo de salud mental a cargo de la psiquiatra Agustina Cosachov. "Yo no dirigía ni participaba en ninguno de esos dos grupos", expresó el ex médico de cabecera, quien en todo momento se desligó de la atención de Diego en el barrio cerrado de Zona Norte.
Durante la declaración, un custodio fue advertido por los jueces de que su testimonio estaba bajo juramento y estuvo al borde de ser declarado hostil. El psicólogo Carlos Díaz comparecerá este jueves 15, según confirmaron fuentes allegadas a su defensa.