Macri traza su estrategia para enfrentar a Milei mientras dirigentes del PRO evalúan saltar a LLA
La tensión entre el PRO y La Libertad Avanza (LLA) llegó a su punto más álgido esta semana, tras la designación de Diego Kravetz en la SIDE y un desafío directo en la Ciudad de Buenos Aires. Desde el macrismo planean un contraataque político frente al avance de los libertarios, quienes buscan diferenciarse a nivel nacional y captar dirigentes opositores.
Origen y profundización del quiebre
La relación entre el PRO y LLA se ha deteriorado profundamente en los últimos meses. Las diferencias quedaron en evidencia con la designación de Kravetz, un dirigente vinculado al peronismo y al PRO, como coordinador de la SIDE. Este movimiento fue interpretado como una provocación al Gobierno porteño de Jorge Macri.
Además, la legisladora libertaria Pilar Ramírez, cercana a Karina Milei, organizó un acto en el Teatro Gran Rivadavia donde anunció acuerdos estratégicos con vistas a 2027, en un gesto que el macrismo consideró un desafío directo en territorio porteño.
Desde el PRO, denuncian que los libertarios no colaboraron en temas clave como el proyecto Ficha Limpia, impulsado por Silvia Lospennato, que naufragó por falta de apoyo. En respuesta, LLA justificó la falta de consenso, argumentando que el proyecto era "altamente proscriptivo".
El dilema interno del PRO
La tensión también afecta al interior del PRO. Figuras como Cristian Ritondo, señalado en investigaciones mediáticas, generaron divisiones. Mientras Milei lo defendió públicamente, en el PRO optaron por mantener distancia. A su vez, legisladores como Sabrina Ajmechet se muestran cada vez más cercanos al gobierno libertario, lo que profundiza las grietas dentro del partido.
"De ninguna manera vamos a una alianza", sentenció una fuente del PRO, marcando el fin de las conversaciones con LLA. Según explican, la estrategia de Mauricio Macri se centra en revitalizar Juntos por el Cambio junto a la UCR y fortalecer las candidaturas provinciales, evitando alianzas con libertarios.
Estrategias opuestas para 2025
Mientras el PRO busca consolidar su espacio político a nivel provincial y fortalecer su relación con el radicalismo, los libertarios apuestan por nuevos liderazgos con menos recorrido político pero con alta resonancia en el electorado.
Desde el macrismo advierten que la relación con el Gobierno actual podría deteriorarse aún más debido a la falta de credibilidad en el programa económico. Sin embargo, en el ala libertaria aseguran que su poder de veto en el Congreso les permitirá sostener su agenda, incluso sin el apoyo del PRO.
Con una fecha límite marcada para marzo de 2025, ambas fuerzas políticas deberán definir sus estrategias para las elecciones. Mientras algunos dirigentes del PRO coquetean con La Libertad Avanza, otros buscan mantener la independencia y competir directamente contra los libertarios.
El tablero político argentino se encamina hacia un año decisivo, donde las alianzas y las rupturas marcarán el rumbo de las próximas elecciones.