Más del 60% de los argentinos usa la tarjeta de crédito para gastos básicos y el 38% solo abona el mínimo
La pérdida de poder adquisitivo y el aumento del costo de vida empujan a las familias a financiar la compra de alimentos y servicios con crédito. Más del 60% de los hogares utiliza la tarjeta para cubrir gastos básicos, y casi cuatro de cada diez solo puede abonar el pago mínimo mensual.
Según un informe de la consultora QMonitor, el 57% de los encuestados reconoció haber aumentado su nivel de endeudamiento durante el último año. El principal destino de ese crédito no es la compra de bienes durables, sino el consumo esencial, como alimentos, transporte y servicios públicos.
El crédito, un salvavidas de corto plazo
El estudio advierte que el uso de la tarjeta de crédito se transformó en una herramienta de supervivencia para buena parte de la población, ante la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y el encarecimiento del financiamiento personal.
El relevamiento refleja una economía tensionada por la inflación y la volatilidad cambiaria, donde el crédito plástico actúa como un salvavidas de corto plazo para los hogares, señala el informe.
Además, el 71% de los argentinos admite tener dificultades para ponerse al día con las cuentas del mes, y siete de cada diez aseguran que sus ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades esenciales.
Recortes, inflación y pesimismo
El ajuste en el consumo se concentra en tres rubros principales: alimentos (32%), entretenimiento (22%) e indumentaria (14%).
A la vez, el 59% de los consultados califica la situación económica actual como negativa y el 57% cree que el panorama es peor que hace dos años.
En cuanto a las percepciones de inflación, los mayores aumentos señalados corresponden a alimentos (57%) y servicios públicos (26%).
El dólar sigue siendo un factor determinante: dos de cada tres argentinos (66%) dicen seguir su cotización de cerca por su impacto directo en los precios y en la economía doméstica.
Un consumo en crisis
La combinación de alta inflación, ingresos rezagados y crédito caro dejó a los hogares en una situación de vulnerabilidad. Mientras crece el uso de las tarjetas como medio de subsistencia, los especialistas advierten sobre el riesgo de una espiral de endeudamiento cada vez más difícil de revertir.