Mendoza se prepara para el impacto del “Súper El Niño” y refuerza la infraestructura hidráulica
La llegada del fenómeno climático conocido como Súper El Niño encendió las alarmas en el Gobierno de Mendoza, que ya trabaja en medidas de prevención ante un escenario de lluvias más intensas de lo habitual. La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, aseguró que la provincia debe prepararse para una temporada de precipitaciones extraordinarias y advirtió que no alcanza con confiar en la infraestructura construida décadas atrás.
"Está ingresando el Niño, que es llamado 'Súper El Niño' porque tiene una proyección de precipitaciones importante. Es lo que ya se está viendo en Chile", sostuvo la funcionaria durante el Encuentro Internacional y Taller Técnico Naturaleza como Infraestructura para la seguridad hídrica en ecosistemas áridos. Además, recordó que las lluvias más intensas en Mendoza suelen comenzar entre septiembre y octubre, por lo que consideró fundamental anticiparse con obras y planificación.
En ese contexto, Latorre destacó que la provincia cuenta con una importante infraestructura hidráulica, aunque remarcó que el cambio climático obliga a actualizar las estrategias de prevención. Entre las acciones en marcha sobresale el proyecto Amunas, una iniciativa que combina ingeniería y soluciones basadas en la naturaleza para disminuir la velocidad del agua que desciende desde el piedemonte, favoreciendo su infiltración, la recarga de acuíferos y la recuperación de la biodiversidad mediante la formación de pequeños humedales.
Como parte de este plan, la Dirección de Hidráulica construye minidiques de contención aluvional y ampliará una zanja de infiltración de aproximadamente una hectárea. El proyecto se desarrolla de manera conjunta entre el Gobierno provincial, Cervecería y Maltería Quilmes y organizaciones de la sociedad civil, constituyendo la primera experiencia de este tipo en Argentina basada en una antigua técnica peruana de "cosecha de agua", adaptada a las condiciones del territorio mendocino.
El Súper El Niño responde a un calentamiento excepcional de las aguas del Océano Pacífico, fenómeno que modifica los patrones climáticos en gran parte de Sudamérica. En Mendoza, además de favorecer un incremento de las nevadas cordilleranas, también eleva el riesgo de tormentas severas, granizo, aludes y crecidas aluvionales, por lo que el Ejecutivo provincial busca fortalecer la infraestructura hídrica y mejorar la capacidad de respuesta ante eventos climáticos extremos.