TABLA

Nueva reforma paralela de Milei ajusta indemnizaciones por accidentes

A partir de febrero, un decreto aplicará cambios en los baremos médicos de ART, excluyendo patologías frecuentes y disminuyendo los porcentajes de incapacidad, lo que podría aumentar los juicios laborales.

A partir del 2 de febrero de 2026, entrará en vigencia la actualización de la tabla de evaluación de incapacidades laborales, establecida por un decreto de agosto de 2025. La medida modifica los criterios para calcular indemnizaciones por accidentes laborales, excluyendo patologías frecuentes y reduciendo los porcentajes de incapacidad reconocidos, lo que impactará directamente en los montos que reciben los trabajadores.

 

El cambio fue promovido por la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) y apunta a beneficiar a las Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (ART). Entre las principales modificaciones:

Se eliminan evaluaciones por lumbalgias, cervicalgias y afecciones psicosociales.

Patologías como hipoacusia, lesiones de rodilla o hernia de disco verán reducidos sus porcentajes de incapacidad.

Esto implica que los pagos indemnizatorios serán menores, ya que se calculan combinando salario, edad del trabajador y porcentaje de incapacidad.

Abogados laboralistas advierten que la medida podría aumentar la litigiosidad, dado que los trabajadores podrían recurrir más frecuentemente a la justicia para reclamar indemnizaciones completas. La norma también tiene carácter retroactivo, aplicándose a todos los casos que aún no cuenten con un dictamen de incapacidad, sin importar la fecha del accidente ni la etapa del reclamo.

La implementación del nuevo baremo generó demoras en las resoluciones de los cuerpos médicos de la SRT durante los últimos meses, ya que muchas definiciones se postergaron hasta la entrada en vigencia del sistema. Entre los profesionales del derecho laboral, se percibe la medida como regresiva y perjudicial para los trabajadores, mientras que las ART se verán favorecidas al reducir sus pagos sin modificar las contribuciones que reciben de los empleadores.

El decreto se enmarca en un contexto de negociación más amplio por la reforma laboral, pero representa un avance paralelo que ya tiene efectos concretos sobre los montos indemnizatorios y la dinámica de los reclamos laborales.