Para qué sirven las vitaminas B y C y por qué no deben faltar en tu dieta diaria
Más de dos mil millones de personas en el mundo sufren deficiencia de vitaminas y minerales esenciales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Entre los nutrientes más importantes para el organismo se encuentran la vitamina C y las vitaminas del complejo B, indispensables para mantener una buena salud física y mental.
La vitamina C es un potente antioxidante que favorece el crecimiento, la reparación de tejidos, la formación de colágeno y la defensa frente a los radicales libres. Además, fortalece el sistema inmunológico y puede reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Su deficiencia puede causar sangrados, cicatrización lenta, cabello seco y, en casos severos, escorbuto.
Las vitaminas B1, B2, B3, B6, B9 y B12 cumplen funciones clave como transformar los alimentos en energía, participar en la producción de glóbulos rojos y mantener en equilibrio el sistema nervioso. La falta de estas vitaminas puede provocar fatiga, pérdida de apetito, problemas de memoria y trastornos del ánimo.
Estos nutrientes se obtienen a través de alimentos como carnes, lácteos, huevos, legumbres, vegetales de hoja verde y frutas cítricas. Para asegurar su correcta incorporación, es clave llevar una alimentación equilibrada y consultar a un profesional de la salud sobre la necesidad de suplementos vitamínicos.