CRÉDITO HIPOTECARIO

Qué sueldo mínimo piden los bancos para acceder a un departamento

Desde 2024 se reactivaron las líneas de crédito para vivienda, pero las altas tasas, el precio de los inmuebles y los ingresos exigidos siguen siendo barreras importantes para quienes buscan su primera vivienda propia.

Desde 2024, la reactivación del crédito hipotecario en Argentina abrió una alternativa para quienes buscan su primera vivienda, pero el acceso sigue siendo complejo y depende de ingresos altos y de estrictos controles bancarios.

La condición más determinante para iniciar el trámite es el ingreso del solicitante o del grupo familiar, ya que la cuota mensual no puede superar el 25% de los ingresos. A esto se suman tasas elevadas y precios inmobiliarios que, medidos en pesos, se incrementaron en los últimos meses, reduciendo la posibilidad de acceder a un préstamo.

Cada banco establece un ingreso mínimo para empezar a analizar la operación, generalmente por encima del salario promedio. Los montos varían: algunos bancos exigen desde $1.000.000 mensuales, mientras que otros superan los $3.000.000. Además, para acceder a tasas más bajas, los bancos pueden requerir ingresos aún mayores.

 

Superar este mínimo no garantiza la aprobación: la cuota debe ajustarse al límite del 25% del ingreso, lo que a veces implica solicitar menos dinero, extender el plazo del crédito o sumar ingresos adicionales. Los bancos también han endurecido la evaluación, revisando con más detalle la estabilidad laboral y el historial crediticio. Incluso la entidad con la tasa más baja del mercado aplica mayores exigencias.

La brecha entre ingresos y precios es considerable. En la Ciudad de Buenos Aires, el valor promedio por metro cuadrado ronda los u$s2.450. Un departamento de dos ambientes, de aproximadamente 50 m², alcanza los u$s130.000, cifra que, convertida a pesos y comparada con el salario mínimo vigente ($341.000 mensuales), hace que quien percibe el ingreso mínimo necesite más de 100.000 horas de trabajo para comprar un inmueble en zonas de alta demanda.

Durante 2025, el crédito comenzó a recuperar relevancia en el mercado inmobiliario, con aproximadamente tres de cada diez operaciones financiadas. Los tiempos de respuesta de los bancos mejoraron y más solicitudes llegaron a preaprobación, especialmente para departamentos usados y de tamaño intermedio.

Sin embargo, los desarrolladores siguen priorizando capital propio, acuerdos privados o estructuras específicas para cada proyecto. Por ahora, el impacto del crédito se nota más en la demanda que en la oferta, beneficiando principalmente a quienes ya estaban cerca de concretar una compra. El crecimiento real del acceso hipotecario dependerá de un aumento sostenido de los ingresos que permita planificar la compra de una primera vivienda a lo largo del tiempo.