Un colegio católico denunció al profesor que les mostró un libro porno a sus alumnos
Tal como informó Diario Mendoza este miércoles, un profesor de Literatura del colegio Corazón de María, de la Quinta Sección, en Capital, fue separado de su cargo luego de que les hizo leer un libro pornográfico a sus alumnos de entre 17 y 18 años, quienes cursan el quinto año del secundario. Además, el hombre fue denunciado penalmente en el Ministerio Público Fiscal por el mismo establecimiento y por un grupo de padres.
El libro en cuestión es "Cometierra", de Dolores Reyes, que aborda temas complejos de violencia y desaparición. Aunque aclamado en círculos literarios por su profundidad y tratamiento de temas sociales urgentes, su contenido fue objeto de críticas por parte de los padres que lo consideran inapropiado en el contexto escolar. El docente trabajaba en el lugar desde hace 10 años.
En un principio, el docente fue suspendido por la institución. Sin embargo, en las últimas horas se conoció que lo denunciaron penalmente por un presunto delito de instancia sexual. Según afirmó el abogado del colegio, Juan Rocuzzo, en Radio Nihuil, "el problema surgió por la clandestinidad de los textos que el profesor le daba a los chicos. No estaban declarados en la bibliografía. Justamente el problema viene no sólo por la novela 'Cometierra'. Acá hay innumerables textos, no sabemos cuántos han sido".
El profesor en los múltiples textos que le dio a sus alumnos los hacía googlear, los hacía pasar al frente. Sobre todo a las chicas y les preguntaba por textos de sexo explícito
Y continuó: "Los exponía delante de todos sus compañeros. Les preguntaba es qué sintieron cuándo leyeron estos textos, qué les pasaba. Va más allá de una compresión literaria. A muchas alumnas las indagaba a si habían salido el fin de semana y qué ropa se habían puesto".
La denuncia contra el profesor, en detalle
De acuerdo a lo informado, el objetivo de la denuncia es "proteger la integridad de los estudiantes, que en muchos casos hay menores de edad. Y segundo, por su condición de mujeres vulnerables". Ya que, los alumnos se sintieron afectados por lo sucedido y se lo comunicaron a sus padres quienes, a su vez, acudieron a la escuela en busca de respuestas.
Sin embargo, la institución desconocía la situación. "Fue un abuso de poder por parte del profesor que haciendo uso de esta potestad y que imponía temor a los chicos", afirmó Rocuzzo. "Los chicos salían horrorizados por los textos que le hacían leer. Se sintieron acosados. En los textos también se hacía apología del alcohol y a droga".
Por último, Rocuzzo subrayó que el colegio tenía la obligación de denunciar estos hechos para la protección de los menores.