HISTORIA Y CULTURA

(Video) Cómo surgieron los nombres de los meses del calendario que usamos en el presente

De la Antigua Roma al Papa Gregorio XIII, un repaso por las reformas que dieron forma al sistema de 12 meses y 7 días de la semana vigente en la actualidad.

El calendario actual, con 12 meses que inician en enero, no siempre fue igual. En la Antigua Roma, el año comenzaba en marzo y finalizaba en diciembre, ya que en el calendario arcaico de diez meses, marzo era el primero y estaba dedicado al dios Marte.

 

La primera gran reforma llegó de la mano de Numa Pompilio, segundo de los reyes legendarios de Roma, quien incorporó dos meses adicionales. Más tarde, Julio César impulsó otra transformación, inspirada en el calendario egipcio, y decretó que el año debía empezar cada 1 de enero, fecha en la que los funcionarios imperiales asumían sus cargos. Siglos después, el Papa Gregorio XIII realizó la última modificación, ajustando el conteo al ciclo de las estaciones, en lo que hoy conocemos como calendario gregoriano.

Los nombres de los meses también guardan historias curiosas. Los seis primeros están dedicados a dioses: enero a Jano, dios de los comienzos; febrero a Februus, dios de los muertos, también se lo vincula con el renacimiento; marzo a Marte; abril a Venus, diosa del amor; mayo a Maia, diosa de la fertilidad; y junio a Juno, diosa de la maternidad. Julio homenajea a Julio César, y agosto al emperador Augusto, vencedor de Marco Antonio y Cleopatra. Los últimos meses, septiembre, octubre, noviembre y diciembre, conservan aún la numeración original que reflejaba su lugar en el viejo calendario romano.

También los días de la semana se originan en la tradición romana y su vínculo con los astros y deidades. El lunes honra a la Luna; el martes, a Marte; el miércoles, al dios del comercio; el jueves, a Júpiter; y el viernes, a Venus. En el caso del fin de semana, el sábado se dedica a Saturno, dios de la agricultura, mientras que el domingo tiene como referencia al Sol.

Así, entre reformas políticas, religiosas y culturales, el calendario romano evolucionó hasta convertirse en el sistema gregoriano que hoy marca el ritmo de nuestras vidas.