(Video) La "misa ricotera" mendocina se sumó al pogo más grande para despedir al Indio Solari
La noticia de la muerte del Indio Solari sacudió este viernes al mundo de la música y provocó una ola de dolor entre millones de seguidores en todo el país. En Mendoza, alrededor de mil "ricoteros" se secaron las lágrimas y se reunieron en la Plaza Independencia, en Capital, ara participar de una improvisada y emotiva misa ricotera, en la que las canciones del artista se transformaron en una forma colectiva de despedida.
Los fanáticos llegaron con remeras de Los Redondos y banderas. Fue una convocatoria espontánea y el mejor homenaje al "Míster", que reunió a personas de distintas edades, unidas por la admiración hacia una de las figuras más influyentes de la historia del rock argentino.
Entre aplausos, abrazos y lágrimas, los asistentes entonaron clásicos como Jijiji, Un ángel para tu soledad, La bestia pop y Ji ji ji, canciones que marcaron generaciones y que volvieron a sonar con fuerza en el corazón de la capital mendocina.
Muchos de los presentes compartieron anécdotas sobre recitales, viajes y experiencias ligadas a la música del Indio, mientras otros simplemente permanecieron en silencio, observando las imágenes y mensajes de despedida que comenzaron a multiplicarse en distintos sectores de la plaza.
La música del Indio nos acompañó toda la vida
"La música del Indio nos acompañó toda la vida. Vinimos a agradecerle todo lo que nos dejó", expresó uno de los asistentes, reflejando el sentimiento generalizado que se vivió durante la jornada.
La figura de Carlos Alberto Solari trascendió largamente el ámbito musical. Con una obra que atravesó décadas y una convocatoria pocas veces vista en la escena nacional, se convirtió en un símbolo cultural para millones de argentinos. Su legado, construido primero junto a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y luego como solista, seguirá vigente en cada canción y en cada encuentro ricotero.
Mientras caía la noche sobre la Plaza Independencia, las voces de los fanáticos continuaban resonando al unísono. Fue una despedida cargada de emoción para un artista que marcó a varias generaciones y cuya influencia permanecerá viva mucho más allá de su partida.