CREENCIAS

Viernes 13: por qué se considera un día de mala suerte y en qué se diferencia del martes 13

El temor al número 13 tiene raíces históricas, religiosas y culturales. Además, varios hechos trágicos sucedieron en esta fecha.

Hoy es viernes 13 de junio y para muchos arranca con precauciones: no casarse, no embarcarse, evitar pasar bajo una escalera o cruzarse con un gato negro. ¿Mito urbano o miedo ancestral?

Tanto el viernes 13 como el martes 13 en la cultura hispana están ligados a la mala suerte, aunque su popularidad varía según la región. En los países anglosajones, el temor se centra en el “Friday the 13th”, mientras que en España y América Latina el martes 13 se lleva todas las miradas. Ambas fechas comparten la misma mala fama: el número 13 como símbolo de mal augurio.

El cine también reforzó esta superstición. La famosa saga “Friday the 13th”, protagonizada por Jason Voorhees y su máscara de hockey, ayudó a fijar esta idea. En países como Argentina y Chile incluso se vendió bajo el título “Martes 13”, adaptándose a las creencias locales.

¿Por qué el 13 es un número maldito?

La mala fama del número 13 tiene fundamentos históricos y simbólicos:

En la Última Cena, hubo 13 comensales: uno de ellos, Judas, traicionó a Jesús.

El capítulo 13 del Apocalipsis habla del Anticristo.

En el Tarot, la carta número 13 representa la muerte.

En la mitología nórdica, Loki fue el invitado número 13 en una cena de dioses que acabó en tragedia.

En la Cábala judía, existen 13 espíritus malignos.

Algunos edificios omiten directamente el piso 13.

Según ciertas leyendas inglesas, Eva mordió la manzana un viernes 13.

Además, ocurrieron tragedias reales un viernes 13:

El accidente del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya en 1972, que inspiró las películas “¡Viven!” y “La sociedad de la nieve”.

El naufragio del Costa Concordia en 2012, frente a la isla italiana de Giglio.

¿Y el martes 13?

El martes está asociado a Marte, dios romano de la guerra, símbolo de violencia y destrucción. No es casual que la caída de Constantinopla, el 13 de mayo de 1453, ocurriera un martes 13, hecho que marcó el fin de una era.

Algunos toman estas fechas con humor; otros prefieren no salir de casa. Lo cierto es que el 13, combinado con determinados días, activa supersticiones tan antiguas como vigentes.