Investigación
La justicia sospecha que Olivera primero quiso violar a la pequeña. De hecho, el hombre tiene rasguños de la menor.
Luego del intento de agresión sexual , Olivera llevó brasas calientes a una esquina del departamento y lanzó allí a la nena, aún viva pero inconsciente.
Después cerró todas las ventanas y puso una garrafa al lado de la pequeña, que acabó calcinada.
Olivera fue a lo de su mamá, fingió un desmayo y dijo sentirse mal, y confesó: "No la pude salvar. Me mandé una cagada".
