Un testigo que presenció la golpiza mortal que rugbiers le dieron a Fernando Báez Sosa dio escalofriantes detalles del fatal episodio en la Fiscalía Descentralizada de Villa Gesell. Además, aseguró que reconoce a por lo menos siete de los imputados en la escena cumpliendo diferentes roles en el crimen.
El diario Clarín publicó parte de la declaración, que se sumará a la participación de ese testigo en la rueda de reconocimiento de este martes. "Al único que vi que le pegaba en la cabeza era el de camisa negra. El de camisa negra arengaba y le decía "cagón, levantate"", detalló. El indicado por el testigo, el de camisa negra, es Máximo Thomsen, imputado como coautor del crimen de Fernando.
"Escuché voces que decían "Negro de mierda". Fernando no pegó, solo trataba de defenderse. El de camisa negra (Thomsen) le pegó dos puntinazos en la cabeza! Otro de remera blanca y pantalón oscuro también tiraba piñas y patadas", detalló el testigo que estuvo en el mismo boliche esa noche fatídica.
El testigo -que estaba en Gesell de vacaciones -relató que estaba con un amigo en el boliche y que decidieron salir un rato a la vereda cuando justo presenciaron la paliza al joven.
"Estábamos enfrente al boliche y en eso veo que a donde había estacionado un auto marca VW modelo Vento que se empieza a sacudir, puse mi atención ahí y advertí que había una pelea. Veo justo cuando cae Fernando, vi claramente cuando le pegaban. Lo primero que veo es a Fernando como arrodillado tratando de defenderse con los brazos, él imposibilitado de pegar, solo tratando de defenderse", detalló.
