La conectividad móvil avanza con el desarrollo de la red Starlink Direct-to-Cell, que permite a determinados teléfonos comunicarse de forma directa con satélites sin antenas ni dispositivos adicionales. El sistema, impulsado por Elon Musk a través de SpaceX, busca ampliar el acceso a internet y telefonía en zonas sin cobertura.
La tecnología convierte a los satélites en torres móviles en órbita baja, lo que permite enviar mensajes de texto y compartir ubicación cuando el celular pierde señal terrestre. En el futuro, la plataforma prevé incorporar llamadas y datos móviles, lo que podría cambiar la forma de comunicarse en áreas rurales, viajes o emergencias.

Actualmente, el servicio funciona en etapas iniciales en países como Estados Unidos, Canadá, Japón y Australia, gracias a acuerdos con operadoras. Su implementación depende de cada mercado y del desarrollo de la infraestructura, por lo que aún no está disponible en la mayoría de los países de América Latina.
No todos los dispositivos pueden acceder a esta conexión. Entre los modelos compatibles se destacan el iPhone 14 en adelante con iOS actualizado, el Google Pixel 9 o versiones posteriores, y equipos como el Samsung Galaxy S21 y nuevas generaciones de Android. También algunos teléfonos recientes de otras marcas cuentan con el hardware necesario para operar en redes satelitales.
Para activar la función, los usuarios deben habilitar la opción de conectividad satelital desde los ajustes del sistema. Si el operador tiene convenio con la empresa, la conexión se realiza de forma automática cuando no hay cobertura. La propuesta apunta a reducir la brecha digital y garantizar comunicación básica en lugares donde antes era imposible.



