Con máscaras de El Eternauta, pancartas, documentos y reclamos unificados, la comunidad científica argentina protagonizó este miércoles una jornada histórica. Investigadores, becarios, docentes y estudiantes alzaron la voz frente al vaciamiento del sistema científico-tecnológico nacional que, según denuncian, lleva adelante el gobierno de Javier Milei desde diciembre de 2023.

La protesta tuvo su epicentro frente al Polo Científico-Tecnológico de Palermo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se concentraron miles de manifestantes contra un “Cientificidio”. Al mismo tiempo, se realizaron movilizaciones en más de 20 ciudades de todo el país, entre ellas Córdoba, Rosario, Mendoza, Tucumán, Santa Fe, Bariloche, Bahía Blanca, Puerto Madryn y Comodoro Rivadavia.

La convocatoria fue impulsada por la Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología, la Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología (RAICYT) y diversos colectivos y sindicatos del sector. El acto concluyó con la lectura de un documento donde se alertó sobre un “punto de no retorno” para la ciencia argentina.

Denuncian el financiamiento más bajo desde que hay registro
“Es el financiamiento más bajo desde que se toma registro en 1972, el más bajo del ah historia. Se está funcionando con un presupuesto muy bajo que, además, no se ejecuta”, explicó Josefina Vaca, integrante de la Mesa Federal. “No solo es insuficiente, sino que en muchos organismos directamente no se está ejecutando”, agregó.
Vaca también denunció que la crisis impacta en los 17 organismos que integran el sistema científico, como el INTI, INTA, Comisión Nacional de Energía Atómica, el Instituto Nacional del Agua, el Servicio Meteorológico Nacional y el Banco Nacional de Datos Genéticos. “El gobierno está dinamitando el sistema”, afirmó.
El asesor científico Franco Moscovicz, también integrante de la Mesa Federal, sostuvo: “Estamos en el piso absoluto de inversión. “La fuga de cerebros, todo el mundo está viendo qué mierda hacer. Y es un momento distinto al de los 90. Hoy el mundo está bastante sediento, más que nada China y países en desarrollo, de llenarse de científicos”.

El ánimo entre los manifestantes oscilaba entre la indignación, la desazón y la determinación. "Nunca en la historia del país hubo una unión compartida tan grande en todo el sector científico" sobre esta crisis. "Todos, no hay nadie afuera, que no esté diciendo que esto es un cientificidio, no hay otra explicación. Que todos tengamos el mismo diagnóstico es algo", dijo Moscovicz.
Inspirados por la figura colectiva de El Eternauta, los manifestantes apelaron a una imagen poderosa: “una nieve tóxica destruye la ciencia y la universidad”.

Conicet paralizado, fuga de cerebros y desmantelamiento institucional
El panorama que denuncian investigadores, docentes y trabajadores de la ciencia incluye:
Financiación por debajo del 0,2% del PBI.
Paralización de ingresos al CONICET y demás organismos.
Más de 1500 despidos en áreas estratégicas.
Degradación del Ministerio de Ciencia a Secretaría.
Desaparición de la Agencia Nacional de Promoción Científica.
