La NASA confirmó la detección de un océano subterráneo en Calisto, una de las 95 lunas de Júpiter, lo que podría cambiar la manera en que se entiende la potencial habitabilidad de cuerpos celestes fuera de la Tierra. A través de mediciones magnéticas tomadas durante varios sobrevuelos, un equipo encabezado por el científico Corey J. Cochran, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), identificó señales compatibles con la presencia de una vasta masa de agua salada bajo la superficie helada del satélite.
Calisto: un mundo oculto bajo el hielo
La investigación reveló que el océano estaría cubierto por una gruesa capa de hielo con espesores variables, y su profundidad podría extenderse por decenas de kilómetros. Calisto, el satélite más lejano de los cuatro descubiertos por Galileo, es además la segunda luna más grande de Júpiter y una de las más antiguas del sistema solar. Su superficie, repleta de cráteres, muestra pocos signos de actividad geológica reciente, lo que hace aún más revelador el hallazgo de una posible fuente de agua interna.

Un nuevo enfoque para buscar vida
El estudio cruzó datos recogidos por la misión Galileo con modelos de simulación de la ionosfera de Calisto. Los resultados permitieron descartar que el magnetismo observado se deba exclusivamente a esa capa atmosférica, y apuntan a la existencia de un océano salado como la fuente más probable. Aunque el hallazgo aún debe ser confirmado, representa un paso crucial para las agencias espaciales que buscan identificar cuerpos con condiciones compatibles con la vida.

Futuras misiones clave para confirmar el hallazgo
Las misiones Europa Clipper (NASA) y JUICE (Agencia Espacial Europea) jugarán un papel fundamental para validar y ampliar estos descubrimientos. Su objetivo será profundizar el análisis de las lunas heladas de Júpiter, donde Calisto, junto con Europa y Ganímedes, aparece como uno de los candidatos más firmes a albergar vida en condiciones extremas. Si se confirma, este océano se sumaría a otros indicios que sugieren que nuestro sistema solar guarda muchos más secretos de lo que se creía.
