La llegada de Starlink Direct to Cell empieza a perfilarse como uno de los cambios más importantes para los smartphones en los próximos años. Se trata del servicio con el que SpaceX quiere permitir que cualquier teléfono 4G pueda conectarse directamente a los satélites y mantener señal incluso en zonas donde hoy no hay cobertura. La iniciativa ya se prueba en Chile y Perú, y prepara el terreno para su desembarco en Argentina.
A diferencia del internet satelital tradicional, este sistema no exige antenas ni equipos especiales: el celular funciona como siempre y solo se conecta al satélite cuando pierde contacto con las antenas terrestres. En esta primera etapa, el servicio permitirá enviar mensajes de texto en lugares aislados, y más adelante incorporará datos móviles y llamadas.

Según SpaceX, la tecnología se apoya en satélites de órbita baja equipados con un módem que opera como si fuera una antena celular en el espacio. Gracias a esa proximidad, la conexión logra una latencia menor que otros sistemas satelitales y una cobertura continua en cualquier sitio con visibilidad del cielo.
Para los usuarios argentinos, la compatibilidad será amplia: cualquier teléfono con 4G/LTE y software actualizado podrá usar el servicio. No obstante, el acceso dependerá de que Starlink firme un acuerdo con una operadora local, ya que la conexión satelital funcionará como un complemento del plan móvil habitual.
Por ahora no hay una fecha confirmada para su lanzamiento en el país, aunque el despliegue en los países vecinos permite anticipar que la fase inicial —centrada en mensajería— podría activarse durante el 2025. En cuanto al costo, se espera que funcione como un extra opcional de bajo valor o que se incluya en los planes premium de algunas compañías.



