El Día Nacional de la Historieta Argentina se conmemora cada 4 de septiembre en homenaje a una de las expresiones más ricas de la cultura nacional. La fecha coincide con la aparición, en 1957, de la Revista Hora Cero, dirigida por Héctor Germán Oesterheld, donde nacieron obras fundamentales como El Eternauta, El Sargento Kirk y Ernie Pike.

Si bien los primeros antecedentes se remontan a 1898, con publicaciones en Caras y Caretas, fue en el siglo XX cuando la historieta argentina alcanzó su esplendor, acompañada por revistas icónicas como Patoruzito, Rico Tipo y Fierro, que marcaron a generaciones de lectores.

El reconocimiento oficial llegó en 2010, con la sanción de la Ley 26.652, que estableció el 4 de septiembre como la jornada nacional para celebrar a los artistas, guionistas e ilustradores que dieron vida a personajes inolvidables. Entre ellos, Dante Quinterno con Patoruzú, Quino con Mafalda, Roberto Fontanarrosa con Inodoro Pereyra y Mendieta, y Caloi con Clemente.

Lejos de quedar en el pasado, la historieta sigue creciendo gracias a nuevas generaciones de autores como Liniers, Juan Sáenz Valiente, Sole Otero, Salvador Sanz, Decur o Diego Agrimbau, que exploran distintos estilos y llegan a públicos diversos. Espacios como la feria Crack Bang Boom en Rosario, el auge de las editoriales independientes y el impulso de los fanzines y formatos digitales consolidan una escena en plena expansión.

El Día de la Historieta invita no solo a recordar a los grandes maestros del género, sino también a descubrir las voces actuales que mantienen viva esta tradición. Celebrar la fecha es rendir tributo a la creatividad argentina, a sus personajes entrañables y a una forma de narrar que combina arte, emoción e identidad cultural.
