MENU
ZAFIRO 89.5 EN VIVO Radio Zafiro

MENDOZA 14°C

DOLAR BLUE $1415/$1435

MENU

14°C

89.5
ENTREVISTA

“El éxito de El Eternauta es esa caricia que te da la vida después de tanto palo”: Ariel Staltari y un sueño que se hizo realidad

En diálogo con Diario Mendoza, el actor y creador celebra el impacto de la serie y anticipa su llegada a Mendoza con Agotados, un unipersonal que pone a prueba su versatilidad.

ariel staltari en agotados

Ariel Staltari transita uno de los momentos más intensos y completos de su carrera. Actor, guionista, docente, músico y referente generacional, es uno de los nombres clave del fenómeno El Eternauta, la megaproducción argentina que este año traspasó fronteras desde Netflix. Pero también, en paralelo, lidera un desafío escénico único con la obra Agotados, que lo trae este 12 de julio al Teatro Independencia.

En diálogo exclusivo con Diario Mendoza, Staltari repasa su presente, reflexiona sobre su historia y habla de los sueños cumplidos... y los que todavía están por venir.

ariel staltari en agotados
Ariel Staltari en “Agotados”

AGOTADOS: UN RESTAURANTE, 40 VOCES Y UN ACTOR SOLO EN ESCENA

En Agotados, dirigida por Pablo Fábregas y basada en la obra Fully Committed, Staltari interpreta a Sam, un joven actor en ascenso que mientras espera su gran oportunidad, trabaja en la central telefónica de un restaurante top de Buenos Aires. En un solo día debe lidiar con jefes abusivos, clientes insoportables, coimas, gritos, desprecios y también con su vida personal, que incluye un padre manipulador, un mánager que no aparece y un amor que no fue.

La obra exige un despliegue total: una hora y media de vértigo, con decenas de personajes que entran y salen del cuerpo de un solo actor.

¿Cómo te preparaste para semejante desafío?

—Mi preparación fue anclarme en una dinámica sumamente lúdica, recuperar esos momentos de juego como cuando era un niño. Es un salto al vacío. Tuve que trabajar texturas psicológicas y emocionales para cada personaje. Son voces y cuerpos que entran en milésimas de segundos. Ensayamos un mes y medio o dos, pero la obra se completó con el público. El público es un actor más.

También fuiste parte de la adaptación, ¿no?

—Sí. Con Pablo trabajamos el texto, sumamos personajes de nuestra cultura, con guiños muy argentinos. Así que esos personajes ya los tenía muy incorporados. Algunos aparecían espontáneamente en los ensayos y después pasaban al texto, como si fuera el camino inverso.

¿Por qué es importante para vos contar la historia de Sam?

—Porque mucha gente se puede ver reflejada. ¿Cuánta gente está buscando su sueño mientras trabaja en algo que no le gusta? Este espectáculo te interpela: ¿Estoy haciendo lo correcto con mi vida? ¿Estoy repitiendo la historia de Sam? ¿Me animo a patear el tablero?

Y tiene un cierre hermoso. No quiero spoilear, pero hay algo reparador en lo que le pasa a Sam al final.

—¿Encontrás algún paralelismo en el personaje con respecto a tu vida?

— Mi acercamiento con Sam es bastante más importante de lo que imaginé. Yo soy hijo de comerciantes, y muchas veces, después de un trabajo actoral, tuve que volver al negocio familiar. Seguía siendo ese actor que perseguía sus sueños, pero mientras tanto trabajaba para “parar la olla”. Así que el punto de contacto con Samuel es directo.

ariel staltari en agotados
Ariel Staltari en “Agotados”

El Eternauta fue una caricia al alma”

¿Qué representa para vos el éxito de El Eternauta?

—Está ligado a todo esto. A esa historia de un actor con altibajos, que escuchó mil veces que no, que pasó momentos de silencio, de incertidumbre. Y de repente, después de encontrar mi otro oficio como guionista, escribir Un gallo para Esculapio, hacer El marginal y ahora llegar a El Eternauta como actor y coautor, que tenga este reconocimiento mundial es una caricia. Una calma. Una felicidad inconmensurable. Después de tanto palo, te anima a seguir creyendo, a seguir soñando. Te invita a que sigas trabajando duro porque al final del camino los sueños se cumplen.

—¿Cómo fue tu encuentro con la escritura?

—Fue en 2014 o 2015, con Bruno Stagnaro. En esos años lo acompañé en un proceso de investigación de un guión que estaba escribiendo él y en esas idas y vueltas, escuchándome a mí darle devoluciones, interpretó que podía ser un buen narrador y me invitó a ser parte de su equipo de escritura. Así fue que juntos escribimos Un gallo para Esculapio y después vino El Eternauta

—¿Y qué descubriste de vos mismo en este hacer introspectivo que conlleva escribir?

Para mí la escritura representa un desafío y una magia y un viaje alucinante. Enfrentar una hoja en blanco y terminar conformando un universo, una historia, personajes, situaciones que dependen de tu impronta y de la tinta y el papel, es maravilloso. Después como actor uno le pone el cuerpo y es otro viaje alucinante, pero el universo de la escritura es un viaje de ida. Es un amor y una pasión que está creciendo cada día más en mi vida. Y también descubrí lo difícil que es sostener esos relatos: que los conflictos, los vínculos, los matices se mantengan sólidos. Ese es el gran desafío. Pero cuando eso llega al público y los actores se sienten orgullosos de interpretarlo, como pasó con Un gallo para Esculapio o El Eternauta, sentís que el trabajo valió la pena.

El Eternauta fue un proyecto de enorme escala. ¿Cómo fue el proceso de creación de la serie?

—Durísimo. Empezamos en 2018 y recién filmamos en 2023. Hubo muchas idas y vueltas, parates, momentos de desorientación, incluso años donde parecía más cerca de no hacerse que de concretarse. Fue muy difícil sostener la fe en el proyecto. La pandemia nos frenó, pero a la vez nos potenció, porque estábamos escribiendo una historia apocalíptica mientras el mundo vivía algo similar. Todo eso lo atravesó. Por eso, llegar al primer día de rodaje fue emocionante. Y más aún terminarlo y ver el resultado. Hoy parece un sueño hecho realidad.

ariel staltari en el eternauta
Ariel Staltari en “El Eternauta”

—Se ha hablado mucho desde el estreno, del rol significativo que tiene hoy en día contar una historia como la de El Eternauta en nuestro país. ¿Qué significa esta historia para vos? 

—Va mucho más allá de hacer una ficción o una propuesta de entretenimiento. Fue, y es, una responsabilidad enorme. Estamos hablando de una historieta icónica para los argentinos. Fue fuente de inspiración para autores y directores de ciencia ficción en todo el mundo. Y que después de tantísimos años hayamos tenido la posibilidad de contar nuestra versión, con todo lo que eso implica, tiene un peso muy fuerte.

A eso se le suma algo que no es menor: la historia personal de su autor, de Oesterheld, lo que vivieron sus hijas, su familia... Todo eso le da una carga emotiva muy particular. Además, había muchísima gente muy fanática, muy fundamentalista de la historieta, que esperaba esta versión con mucha ansiedad y con mucho nerviosismo. Traerla al presente fue justamente honrar la idea original de Oesterheld: escribir una historia donde el lector se viera reflejado en sus propios espacios, en su propia ciudad. 

Y para mí, en lo personal, El Eternauta también llega en un momento justo. A nivel global estamos atravesando un tiempo de individualismo extremo, casi de deshumanización, donde la gente va en automático. Entonces que aparezca una historia con un mensaje tan claro como “nadie se salva solo”, es profundamente reparador. Te genera la repregunta, te interpela, te obliga a mirar al otro. ¿Qué estoy haciendo por los demás? ¿Qué hago por mi comunidad, por el que tengo al lado? Creo que el mensaje llegó. Hubo una especie de reacción social, como si se hubiese activado algo colectivo. Me pasó que los saludos en la calle eran como si hubiéramos ganado un Mundial: puño apretado, orgullo, pertenencia.

—Omar no estaba en la historieta, ¿qué importancia tiene tu personaje y qué buscaban con su incorporación?

—Omar no estaba en la historieta original, como muchas otras secuencias que agregamos. Y creo que justamente su valor está en eso: viene a romper el supuesto equilibrio del grupo, a tensar la cuerda. Funciona como una especie de mirada del espectador desde adentro, que se hace preguntas, que incomoda. Al principio puede parecer un tipo desagradable, un resentido que volvió de Estados Unidos criticando todo, pero eso también muestra algo de nuestra idiosincrasia, de lo que somos como sociedad.

Con el correr de la historia te das cuenta de que no era tan malo, que estaba herido. Y eso lo vuelve más real. Porque en la vida nadie es del todo bueno ni del todo malo. Además, Omar aporta una cuota de humor, algo de frescura, y hasta una historia de amor con el personaje de Oriana. Si bien al principio tensa el ambiente, cuando las cosas se complican de verdad, es de los que ayudan a aflojar. Es un personaje que termina entrando de forma orgánica y hasta genera cierto cariño.

ariel staltari en el eternauta
Ariel Staltari en “El Eternauta”

“El arte fue la forma de sanar”

¿Qué lugar ocupa el arte en tu vida y cómo te atravesó a lo largo del tiempo?

—Para mí el arte fue una necesidad profunda, algo que nació desde adentro. No llegué por ver una película que me voló la cabeza, como le pasa a muchos. En mi caso, fue una urgencia por expresarme, por decir cosas que no sabía cómo sacar. Cuando empecé a estudiar teatro entendí que ese era el canal: interpretar, jugar con personajes y situaciones, y a través de eso, poder estructurar lo que sentía. El arte me permitió sanar heridas que antes me enfermaban. Ahí fue cuando entendí que este camino no era solo una vocación, era algo vital.

Después, claro, hay muchos referentes que admiro: Miguel Ángel Solá, Lito Cruz, Rodrigo de la Serna, Darín, Julio Chávez, Marlon Brando, Pacino, De Niro, Christian Bale. Pero mi recorrido fue de adentro hacia afuera. Fui baterista durante diez años y amaba tocar, pero sentía que me faltaba algo. Con la actuación, y más tarde con la escritura, encontré lo que me completó. Incluso la música me fue preparando emocionalmente para subir a escena. Hoy, con mi escuela, con los guiones, siento que se terminó de conformar el artista que soy.

“Volver a Mendoza me hace mucha ilusión”

¿Conocés Mendoza?

—Fui de muy chico, con mis padres y una familia amiga. Recuerdo el estadio, creo que fuimos a la Fiesta de la Vendimia... tengo imágenes sueltas, pero lindas. Desde entonces no volví más, así que estoy muy entusiasmado. Me hace muchísima ilusión reencontrarme con los mendocinos, recorrer aunque sea un poco la ciudad, conocer gente. Tuve amigos y amigas mendocinas que veraneaban en Necochea, donde yo hacía temporada, y siempre me gustó ese “cantito” particular que tienen. Me encantaría abrazarlos en el teatro el 12 de julio, que me acompañen esa noche. Estoy muy feliz de poder visitarlos.

ariel staltari en agotados
 

Agotados se presenta el sábado 12 de julio a las 22 h en el emblemático Teatro Independencia. Las entradas ya están a la venta a través de entradaweb.com.ar. Será una oportunidad única para disfrutar en vivo del talento de Ariel Staltari, un artista completísimo que no solo brilla en la actuación, sino que también escribe, enseña y emociona. Un creador auténtico que se entrega por completo en cada historia que cuenta.

Suscribite al newsletter

Todas las noticias de Mendoza y del mundo en tu correo